
Ahora todo se desarrolla en un cabarte de pacotilla en plena actualidad... pe... per... peroooo... ¿no era que la novela de Caballero transcurría durante el renacimiento? ¿Quién demonios es este Mastrangelo? ¿Por qué bebe cerveza en un cabaret de mala muerte en pleno siglo XXI? ¿Será esto un salto temporal atrevido o la clara demostración de que Caballero está muy mal de la cabeza? Pasen y vean.
ALGO PUEDE PASAR (Capítulo XVII)
Vuelve Caballero con un nuevo e insólito capítulo de su novela

El hechizo
Un pensamiento tras otro se imprimieron en cada trago, en cada sorbo y penetraron hasta el fondo de su médula. Una idea dio origen a un sorbo, el sorbo sembró la reflexión que quedó en la sangre. La sangre fluirá, también los recuerdos de esa noche; porque cada respiración llevará sus pensamientos, como también cada trago y bocado que el cuerpo transforma en sangre; sangre que será un día porción de memoria deambulando por cada rincón de su organismo, y llegarán al cerebro para cuando la mente los llame.
Tardará más, tardará menos, pero los recuerdos habitan en la sangre, él lo sabe. Alguien embriagó sus ideas y le robó los sueños. Algo en su vida cambió, en el peligro encontró el ánimo, cuando la adrenalina y el ansia se apoderaron del alma; nunca volvió a ser el mismo. Sus ojos dejaron el brillo y una sonrisa macabra le inundó el rostro. El es, Lautaro Mastrangelo, una noche, en un cabaret.
Salió un jueves oscuro a recorrer la ciudad, vacío de esperanzas y esclavo de la impotencia, al ver cómo se esfumaba el último resto de su tranquila existencia.
Entra en el cabaret y de mala gana saluda al cantinero. El cantinero le sirve un trago, que no le siente sabor si no hasta el segundo hielo. Cuando sumerge la nariz en el vaso, ve su alma reflejada en el hielo. Hace girar un resto de licor, y su alma gira en tres vueltas que no no alcanzan a marearlo. Dos hielos chocan en el vaso y el sonido lo encanta, lo hipnotiza.
Mastrangelo recuerda, juega en alta mar con el vértigo de un remolino en la copa; poco a poco su alma se va perdiendo entre hielos... licor, y ya apenas reconoce en cúal de los dos su alma flota. Lentamente comienza a desvanecerse; Mastranngelo se pierde en el espiral, y al fin su espíritu se desintegra; sólo queda el remolino de un licor color rubí.
Y allá en el fondo del vaso Lautaro apenas llega a escuchar un eco, la música, la voz del cantinero y las putas murmurando a su oído, cuando su alma emerge, flamea y vuelve a hundirse, hasta que todo se detiene. Escucha una voz, es el cliente que no paga el precio, el hombre que cobra servicios, Altamirano, cafiolo del pueblo, bromea con los borrachos de la barra y se acerca.
- ¿Cómo anda, Lautaro Mastrangelo?... ¡Antes de perderte en el alcohol, tu vida era digna. No acostumbrabas chocar el auto de tu mujer! Tenías trabajo, te diría que hasta eras un tipo respetado. Pero mirá ahora, mirá cómo éstas; tu vida es una mierda Mastrangelo. ¿Qué tomás Lautaro, que es esta porquería roja que tomás?... No importa, mejor no hables; yo invito otro... yo invito Lautarito. ¡Altamirano, el rey de la noche! Otra vez te salvo Mastrangelo; porque estamos hechos de lo mismo amigo, bueno casi; a mi la vida me sonríe y a vos Lautaro... se te caga de risa... Te salvé la vida, Mastrangelo. Tomate un trago Lautarito, yo invito... ¿así me lo agradecés? Tendría que haberte dejado morir de haber sabido que ibas a hacer esto con tu vida. Vos no naciste para la noche, los fierros, las minas; volvé a tu casa, a vos tu mujer te espera con la cena caliente, la cama calentita. Yo, nunca sé dónde voy a dormir, como en los restaurantes ... vivo solo, no tengo nada que perder, no tengo hijos, no tengo mujer; pero vos Mastrangelo, tenés que llevar la comida a tu casa, mandar a los pibes al colegio; está vida no es para cualquiera macho. Después de esa caída en la fabrica te desvandaste jetón; agarraste la noche, la joda, te transformaste, y esto es un pueblo Lautarito, la gente ya te conoce; no hay lugar para dos, el jefe soy yo, Altamirano, el que se apiadó de vos cuando estuviste un mes internado. Por eso nadie me jode, todo el pueblo sabe quién le devolvió la vida a Lautaro Mastrangelo... ¡Altamirano el rey de las putas, carajo! Me convertiste en un santo Lautarito, las viejas me saludan, el cura de la parroquia se dejó de hablar pelotudeces, y hace dos años que no me clausuran el boliche; me están haciendo respetado, inventan historias donde yo, Altamirano, el rey de la noche... soy el héroe. ¿Te imaginás?... Gracias a vos Mastrangelo, a que un día te rompiste la cabeza y perdiste tanta sangre que no les quedó otra que venir a buscarme a mi, ¡a Altamirano el rey de las putas! ¡Llevás mi sangre Lautarito! ¡Por eso te tengo cariño. ¡Te quiero varón! ¡Te digo más Mastrangelo, te voy a invitar otra copa... y salud... por vos, por mi, por la estirpe de los Altamirano!... La sangre tira Lautarito... salu loco, ¡salu!
Tábanos molestando
:-D...es muy bueno...me gusta su oscuridad...su drama...su color rojo que se derrama en cada frase...clap clap clap...(no intento analizarlo!!!)jajajaja...chiste...bye :)