efecto tabano

Otros escritores publican aquí... ¡y no nos cobran!

ALGO PUEDE PASAR (Capítulo XV)

¡Llegamos a los 15!

astronomo

¿Algo le faltaba a la novela seriada de Gonzalo Caballero? Sí: astrónomos y asesinos de los estados de ánimos. Pues bien, para festejar el capítulo XV... ¡aquí están!. Pasen y vean.

{{ Atençao: Este artículo contiene un audio metafísico y astronomicosideral }}.

Las ilustraciones que acompañan este artículo son del artista plástico Edouard Belan

astronomo_dos

El destino según Guido Bonati

La suerte estaba echada para Alighieri. Allá por el 1303 Dante se encontraba en Forlí, acuartelado en la casa de Scarpetta Ordelafi, jefe militar de los güelfos blancos. Desempeñaba el cargo de secretario y consejero de Scarpetta. El poeta ya era un hombre buscado; a mediados de enero del año anterior había recibido la condena que en primera instancia lo sentenciaba a permanecer dos años fuera de Florencia y no intervenir en asuntos públicos; malversación de fondos y otros delitos menores, era la oficial acusación. El 10 de marzo es rectificada la pena; lo condenan a pena de muerte.

Ordelafi lo hospeda en su casa y Dante termina el año en Forlí. En octubre de 1303, Scarpetta y Alighieri festejan con algunos güelfos allegados la muerte de Bonifacio VIII, el miserable papa, con un bullanguero banquete, del cual Dante inspira el inconcluso libro "Convite".

El 3 de noviembre llega micer Marco a la ciudad de Forlí tras un negocio importante realizado en el puerto de Acre, Tierra Santa.

Durante esa mañana Polo insiste a Dante para ir a lo de Guido Bonatti, un conocedor de las artes mágicas. Alighieri en esos años, indiferente a las ciencias del ocultismo, no se muestra muy entusiasmado con la idea, pero dada la preocupación de micer Marco ante como se desarrollarían los negocios con el puerto de Acre, acepta.

Guido Bonatti era un astrólogo que gozaba de renombre en la ciudad de Forlí; predecía el futuro mediante la quiromancia, los astros y decía ser conocedor de las leyes de la alquimia.

Aquel incidente que desencadenó un rencor de años entre Alighieri y Bonatti se dio lugar cuando Guido se presentaba con micer Marco Polo, refiriéndose a su capacidad de trasmutar los metales; Dante al escuchar esto no pudo ocultar su gracia, y Bonatti lo percive. Al marcharse, ya con los buenos augurios que Guido había predicho para Marco, la hostilidad se declara frente a la puerta principal, Dante tropieza con una alfombra y al dar un sobrepaso empuja suavemente a Bonatti. No sabría si esta fue la causa o Guido simplemente fingió la caída de las runas; el asunto es que dieron en los pies de Alighieri y se produjo un breve silencio entre los tres caballeros, "La suerte... fue echada", dijo Guido Bonatti, en sutil tono desafiante. Dante, con otro gesto de incredulidad e ironía, enfurece aún más a Guido, y acepta los presagios.

"Veamos... ¿cuál es la suerte de este gentil caballero?", ironiza Bonatti. "...Oh, veo una pérdida muy grande, una mujer.... dos mujeres, cuánto dolor querido amigo; el amor materno... pero no es esa su congoja; veo que se ha casado y persiste hoy su angustia... un amor se ha ido, un gran amor. Conflictos, persecución, cambios, grandes viajes; un escape en las letras ante tanta traición; la amistad, supongo de micer Marco; pocos momentos de descanso para toda una vida de destierros. Pero la voluntad quiebra el destino, querido amigo"

De nada sirvió el odio hacia Guido Bonati, el puñal estaba dentro, siempre lo había estado, Guido apenas supo moverlo. Su madre, Beatriz, el casamiento con Gemma, Florencia, los Donati. Dolor, sólo dolor en la vida de Dante; y una felicidad que siempre termina por escapar, exigua, indiferente a justicia alguna.

Micer Marco no deja de imputarse la profunda aflicción de su amigo, y caminan en silencio por las plazas de Forlí. Nada distrae al poeta de su recuerdo; en vano Marco bromea sobre el juicio divino a Bonifacio VIII, su estancia en Siberia y las almas de los gusanos.

La noche se llevó el sosiego en casa de Scarpetta. Cenaron, bebieron buen vino y Polo contó de su paso por Indochina; la costumbre de los hombres de tatuarse, y la apuesta perdida con su padre, Nicolo, por los favores de una deliciosa mujer que lo rechaza y le vale aquel considerado tatuaje sobre el hombro derecho... lo de siempre, Marco hablando de sus viajes

- Cuando yo conoci a Kublain Kan, fue una delicadísimo momento del imperio mongol...

{{ (Continuará) }}

The realisation RICK WAKEMAN

Tábanos molestando

  • NSoZvNqWC 04/03/2013

    - what a BEAUTIFUL poem and picture. I'm totllay going to jack it for my blog but of course I'll send full credit your way. you're inspirational like that it's good to share those bits of beauty.