Le dijimos que ya había publicado dos veces este artículo. Le dijimos que la película nos pareció una porquería. Le dijimos que esto de "Patoruzito" era puro marketing. Le dijimos que revea la postura, puesto que adonde va diciendo lo que dice en esta nota lo miran como a un loco. A todo nos dijo que no. Entonces le dijimos: "al menos sacá eso de que Patoruzito es peronista". El nos miró y nos dijo: "ni se les ocurra tocar un solo renglón o les corto los dedos a todos". Ma' sí... ¡que haga lo que quiera!
Ficha técnica
Dirección: José Luis Massa
Guión: Axel Nacher
Dirección de animación: Franco Bíttolo y Alberto Grisolía
Animación: Cristian Morales (supervisión en 3D)
Dirección musical: Eduardo Frigerio
Música: León Gieco, Los Nocheros, La Mosca
Capítulo uno: la génesis
“En un mundo sin héroes no tengo nada que hacer, no hay lugar para mí” dice una vieja canción de rock.
Detrás de los siempre simplones versos rockeros, hay oculta una gran verdad que no es de perogrullo: el mundo siempre necesitó héroes a los cuales admirar. Adán, Abel, Moisés, Mahoma, Siddarta y Jesús arrancan en la antigüedad, luego llegan los menos religiosos y más científicos Dartagnan, Sherlok, Nemo o Poirot, hasta que llegamos a la edad de los más recientes y superheroizados Batman, Superman (y sigue la lista). No es novedad alguna: pareciera que el ser humano siempre ha necesitado héroes con los cuales confrontar su simple existencia.
Proezas a granel, sagacidad, temeridad, integridad moral y una ideología políticamente correcta, son elementos necesarios para que un héroe certifique de tal. Pero también el héreo confrontará con el poder establecido en algún punto (salvo los más olfas y botones, como Superman). Podrá desdecir, criticar un poco -no mucho, eh- y mostrar otra cara posible de ciertas cosas dadas por ciertas y establecidas. También estos son rasgos favorables para un héroe que quiera certificar su condición.
En todos estos sentidos, Patoruzito es un héroe desde hace varias décadas. Su instalación en el imaginario popular fue bastante especial, fue una instalación muy sencilla, sin ampulosos criterios marketineros (bueno, la palabreja “marketing” ni siquiera existía en nuestro vocabulario usual en aquellos años...), sin apoyos incondicionales de grandes capitales. Revista por revista, kiosco por kiosco, peluquería por peluquería, estación de tren por estación de tren, escuela por escuela. Patoruzito se metió en el corazón de la gente a tracción a sangre.
¿Nadie lo notó?: el indiecito era un héroe peronista; pero peronista de posta. Analicen estos elementos esenciales de la tira: lealtad a rajatablas, argentinismo constante, cierto candor y respeto hacia la milicia, afán de dar de su dinero a los pobres, valentía, más argentinismo. Y si analizan hay más elementos. ¿No es parte del imaginario peronista en un país que era peronista?. Quizás haya sido el más sutil de los peronistas (la sutileza no era un rasgo que caracterizara al peronismo...), pero aún sin mencionar directamente al general ni a Evita., Patoruzito levantaba aquellos valores y era un ídolo de peluquerías de barrio, estaciones de trenes, dormitorios obreros, escuelas y la mayoría de los lugares en los que el pueblo “peronizado” latía.
Tal vez el hecho de que estos rasgos de nobleza fueran fuertes pero sutiles y algo naives, sirva para explicar un poco como fue que subsistió el personaje a través de las tres dictaduras militares que le tocó vivir (y bueno, algún que otro guioncito favorable al Coronel Cañones también tuvieron injerencia...). Ahora -presten atención- estos rasgos “peronistas” de Patoruzito son los mismos que lo sacaron de la gran circulación (tan calladito como llegó, pobre) cuando llegó el menemismo. ¿O es novedad alguna que el nuevo peronismo mató todo rasgo amable del viejo peronismo?. Piénsenlo.
Capítulo dos: la película
Quédense tranquilos. No voy a decir que “Patoruzito”, la película, llega justo cuando el kirchnerismo levanta viejas banderas peronistas. Porque no es relevante. Sobre todo porque el proyecto de la película está planteado desde mucho antes que el Dr. K llegara a nuestras vidas. Pero sí voy a decir que -como el discurso nacional de K- era "propicio" que un héroe argentino estuviera de regreso. Por eso se explica el clamor popular del reingreso de Patoruzito a la cancha.
Pero guarda, no nos engañemos mucho: Patoruzito nos reinstala en la sociedad argentina como antaño. Ya no hay que imaginar la epopeya de peluquerías y estaciones de trenes, más bien hay que saber detectar la presencia de dos aparatos publicitarios gigantes como los de Telefé y Disney (a través de Buena Vista Internacional), que le supieron dar al regreso del indiecito un empujón mediático fundamental.
Pero, ¿de qué manera regresa el pibito tehuelche?. Hablemos un poco de la película en sí, dejando un poco de lado el fenómeno social, ¿quieren?.
El nuevo Patoruzito conserva rasgos esenciales del de papel, es leal, es corajudo, es desapegado y respeta a sus ancestros. Su guionista (Axel Nacher) ha sido muy inteligente y ha desdibujado casi por completo la “buena onda” de Patouzito con el Ejército Argentino (es más, no se ve a Cañones y Patoruzito solos en ninguna secuencia del film). El coronel solo aparece dos segundos en el film y es para decirle “¡botarate!” a Isidorito, todo un clásico. Sí, sí, sí, también hace un chiste bobo sobre las armas, pero nadie lo recordará porque no es una marca fuerte del guión. Esa -precisamante- es la parte sagaz del guión.
El nuevo Patoruzito está orientado hacia rasgos más ecológicos, más propios de Patagonia (que Wullicher esté metido en el medio no es casual), territorio al que pareciera se lo pudiera salvar aún del desfalco globalista (¿se podrá?).
Los personajes secundarios también han cambiado: Chacha Mama es la más “piquetera”, dice lo que muchos no se animarían a decir, habla de defender la cultura autóctona y de no repetar tanto a los que vienen al país a robarse todo. Ñancul ha sido un poco borrado del mapa, pero para su bien. Acompaña a Patoruzito en algunas correrías, pero ya no está tan estereotipado como el paisano bruto que supo ser en las tiras de papel. Isidorito ha pasado a ser una macchieta del “porteñito boludo” que, yendo al interior, deberá aprender que -contrariamente a lo que piensa- no sabe nada de la vida. Eso está muy bien, algunos porteños (muchos...) necesitan leer entre líneas esta verdad descarnada, ¿no les parece?.
En fin, varios son los aciertos en esta reforma de la idiosincracia del héroe y su entorno. ¿Algunos yerros?. Claro que sí. Patoruzito es un tipo más completo, pero aún sigue habiendo en su entorno algunos ideales etnocéntricos. Es miembro de una “tribu” (¿nadie le dijo a los guionistas que -a diferencia de los pieles rojas- los tehuelches se organizan en comunidades y no tribus?) y en la pulpería del lugar hay mucho paisano vago. Eso no esta bien, pero ya señalo: es bastante más suave que los rasgos etnocéntricos y pro-militares que supo tener en papel.
En materia de animación la cosa está muy bien planteada, es más: a Cristian Morales, el animador en 3 D hay que aplaudirlo, porque consiguió una secuencia final artísticamente hermosa (desperfecta por momentos, pero esa imperfección exalta su belleza, en serio).
La banda de sonido es buena, y -hasta los siempre hipermelosos Nocheros- no hay artista incluido que desentone.
El héroe ha vuelto, un poco inflado por la campaña publicitaria, claro, pero -no dejemos de reconocerlo- dueño de ese mismo encanto que durante décadas nos hizo adorarlo. Está bien, no hay nada que hacer en un mundo sin héroes.
Tábanos molestando
Anabela27/10/2004
Fernando:
Te hice caso cuando lei este artículo en otro lado y les hice ver la película a mis pequeños demonios.
Como de costumbre el resultado fue: yo me aburrí y ellos chochos.
Abrazos
Ana
Roberto27/10/2004
¿Qué película vio este pibe?
Mariano29/10/2004
Basta de atacar a este señor: Patoruzito fue un héreo peronista, pero ahora se pasó a las huestes de Galimba.
Así suele ser la vida.
Mauri02/11/2004
No te puedo creer que recomienden esta película. Son de cuarta.
Juanca02/11/2004
Che, no es por defenderlo al Barraza, pero cuántos de los que hablan en contra de esta película la vieron?
Manuel03/11/2004
Barraza:
Si no te recomendás ya mismo algo bueno dejo de leer tus criticas
Tábanos molestando
Fernando:
Te hice caso cuando lei este artículo en otro lado y les hice ver la película a mis pequeños demonios.
Como de costumbre el resultado fue: yo me aburrí y ellos chochos.
Abrazos
Ana
¿Qué película vio este pibe?
Basta de atacar a este señor: Patoruzito fue un héreo peronista, pero ahora se pasó a las huestes de Galimba.
Así suele ser la vida.
No te puedo creer que recomienden esta película. Son de cuarta.
Che, no es por defenderlo al Barraza, pero cuántos de los que hablan en contra de esta película la vieron?
Barraza:
Si no te recomendás ya mismo algo bueno dejo de leer tus criticas