Sumamos un montón de anécdotas cafeteras por el sorteo del CD oficial de "Ojalá que llueva café", el compilado de 15 canciones bonitas 15 autografiado por el mismísimo Dr Café. Ahora llegó el momento de develar quien ha ganado. Pasen y vean.
(La imágen es una digitalización de la obra "En el café" de Helios Buira).
Y el ganador del sorteo e-eeeeeesssssss
taratarááááááááá...
Daniel 259
¡aplausos che!
(clap clap clap clap clap clap)
Ahí que lo busque Daniel en la radio (Bs AS 1400, detrás del comedor de la UNC) de 13 a 19.
Esto es todo amig@s.
Nos vemos en el próximo sorteo.
Y a los que no ganaron les dejamos una reflexión de Melquiades Bernard, jefe de marketing de Fuckin' Coke of Mine Co: "seguí participando", decía siempre él con mucha sabiduría.
Bueno, hasta luego tában@s
Abraxas
Fernando Eliseo
PD: dejamos el foro puesto para que las futuras generaciones que entren en Internet dentro de mil trescientos años vean como todos nosotros saboreábamos el café a principios del XXI. Y si quieren dejar más anécdotas: deanlénnnnn.
Tábanos molestando
María Laura22/09/2004
Hola:
Me llamo María Laura y quiero participar del sorteo del CD del doctor café. Les cuento que recuerdo mucho una anécdota vivida en 1995 (yo tenía solo quince) en un cafe que también era bar y restauranet que se llamaba "Comino" y quedaba ahi donde después fueron La Fábrica y Porticus. Me acuerdo que había un guitarrista de una banda de rock neuquina que estaba allí esa noche, completamente mamado. El guitarrista estaba dele tirar al piso un cuadro de una famosa artista plástica neuquina que era realmente espantoso. Hasta que vino la dueña del lugar a preguntarle por que estaba haciendo eso (que paciencia que tenía esa chica...) y el guitarrista le dijo algo así como "porque hay que matar al arte complaciente, mal hecho". La dueña del bar le dijo que se dejara de joder y que si lo tiraba de nuevo se fuera. A los diez minutos el guitarrista volvió a tirar el cuadro, y esta vez la dueña lo sacó del cuello de la camisa con la ayuda del mozo Roberto. Camino a la vereda escuché que Fernanda, la dueña del lugar, le preguntaba si sabia de que manera la pintora podía hacer lo mismo que él, desechar y tirar su música. el guitarrista le gritaba: "que venga a un recital con una tijera y me corte las cuerdas" pero dijo que la pintora no lo iba a hacer porque era muy cobarde. Me acuerdo que me impactó mucho esa anécdota, sobre todo cuando cuatro años después me descubro a mi misma haciendo un taller con esa "afamada" pintora. No se dan una ida de las ganas que me dieron de tirar sus cuadros al piso. Bueno, espero que les haya gustado
anotenmé, Maria Laura y las tres últimas de mis docus son 354
TiN22/09/2004
Todo estos discos tienen al menos un tema sobre "CAFÉ".
Hay como para armar coleccion, no?
PD: ahora llega el que quiere que quiere que los subas todos a la pagina.
Alberto22/09/2004
Me gustan los café en los que las ideas brotan. Esos lugares que utilizan los poetas para prenderse fuego. En Neuquén hay alguno?
Si saben publíquenlo acá mismo
Mi anécdota relacionada con el café tiene que ver con los bonafide etiqueta blanca que mi vieja me compraba siempre que podía. Una o dos veces cada trimestre, mas o menos.
Meter la trompa en ese paquete es para mí uno de los mejores recuerdos que atesoro de mi niñez.
Nada mas
Mi nombre es Alberto, mis tres del documento son 459 y vivo actualmente en Cinco Saltos, donde la radio llega de re pedo. Chau a todos los tábanos del mundo.
eu pra vocé23/09/2004
sabía que lo había leido en algun lado (lo mencionó un tábano en otro foro) y era acá. Son palabras de Grabriel Garcia Marquez sobre Julio Cortazar, y SU café:
*"(...)fue el ser humano más importante que he tenido la suerte de conocer.
Desde el primer momento, a fines del otoño triste de 1956, en un café de París con nombre inglés, adonde él solía ir de vez en cuando a escribir en una mesa del rincón, como Jean-Paul Sartre lo hacía a trescientos metros de allí, en un cuaderno de escolar y con una pluma fuente de tinta legítima que manchaba los dedos. Yo había leído Bestiario, su primer libro de cuentos, en un hotel de Lance de Barranquilla donde dormía por un peso con cincuenta, entre peloteros más mal pagados y putas felices, y desde la primera página me di cuenta de que aquél era un escritor como el que yo hubiera querido ser cuando fuera grande. Alguien me dijo en París que él escribía en el café Old Navy, del boulevard Saint Germain, y allí lo esperé varias semanas, hasta que lo vi entrar como una aparición. Era el hombre más alto que se podía imaginar, con una cara de niño perverso dentro de un interminable abrigo negro que más bien parecía la sotana de un viudo, y tenía los ojos muy separados, como los de un novillo, y tan oblicuos y diáfanos que habrían podido ser los del diablo si no hubieran estado sometidos al dominio del corazón(...)
(en el "El otro cielo") Su personaje andaba envuelto en una hopalanda negra y larga, como el abrigo del propio Cortázar cuando lo vi por primera vez, pero el narrador no se atrevía a acercársele para preguntarle su origen, por temor a la fría cólera con que él mismo hubiera percibido una interpelación semejante. Lo raro es que yo tampoco me había atrevido a acercarme a Cortázar aquella tarde del Old Navy, y por el mismo temor. Lo vi escribir durante más de una hora, sin una pausa para pensar, sin tomar nada más que medio vaso de agua mineral, hasta que empezó a oscurecer en la calle y guardó la pluma en el bolsillo y salió con el cuaderno debajo del brazo como el escolar más alto y más flaco del mundo.
En las muchas veces que nos vimos años después, lo único que había cambiado en él era la barba densa y oscura, pues hasta hace apenas dos semanas parecía cierta la leyenda de que era inmortal, porque nunca había dejado de crecer y se mantuvo siempre en la misma edad con la que había nacido. Nunca me atreví a preguntarle si era verdad, como tampoco le conté que en el otoño triste de 1956 lo había visto, sin atreverme a decirle nada, en su rincón del Old Navy, y sé que dondequiera que esté ahora estará mentándome la madre por mi timidez.*
Ya sé que esta anecdota no participa del concurso; y de participar y ganar, el cd deberia llevarselo Gabo, pero no quiere venir a la Argentina porque dice que somos yeta.
salutes.
eu
Sebastian23/09/2004
Disculpen el fitopaesismo, pero yo cada vez que evoco el recuerdo del café me acuerdo de cuando tomaba el café con leche que me servía mi vieja y miraba "Este es mi mundo" con Julieta Magaña y Berugo Carambula y/o "Ultrasiete". No solo eso, mientras yo lo hacía, mi mamá se acordaba de cuando ella era chica, tomaba café con leche y escuchaba "tarzanito" en radio.
Como dice Barraza al aire: me fui al carajo?
Mi nombre es Sebastian y mis tres ultimos del documento son 772
chau
Anabela23/09/2004
Chic@s:
Espero que no tomen este mensaje como una afrenta. Muy por el contrario, esta no es una afrenta, porque las afrentas son enunciativas y mi comentario es más subjetivo que otra cosa.
Confieso: me cansaron los hombres dependientes de su querida madre. Sí, es cierto, me baso en experiencias personales que viví, pero les juro que me tienen un poco cansada (bastante para ser sincera).
Tomo cartas en el asunto porque en este mismo foro leo las opiniones de una mujer, que cuenta una experiencia iniciática de su traspaso de adolescente a adulta y dos opiniones de hombre que recuerdan su infancia. Y a su mamá.
No, no se pongan malos conmigo, me encanta la infancia. Brillo viendo a mis pequeños crecer, pero no les llama la atención que los hombres evoquen tanto a sus madres?
Lo dijo Freud, lo dijo un comendiante francés, Molliere, lo dice Woody Allen y lo decimos cada una de las mujeres que padecemos este "mamismo" permanente.
Por qué el hombre se apega tanto a mamá?
Los recuerdos de estos dos muchachos son lindos, lo reconozco, pero me hicieron notar una vez mas lo agarrado que suelen estar de las polleras de mamá. Y lo exigentes que se ponen con todas nosotras cuando no nos parecemos a ellas.
No quería dejar pasar por alto esta oportunidad de decir lo que pienso hace años porque se que en esta página me van a contestar sin ponerse tan rudos como en otros foros de la Internet.
Mi anécdota sobre el café? me acuerdo de la última, sirve? Bueno, es esta: una compañera de trabajo tirándole el café en la cara a otra que le sugería que diciéndole que no a las insinuaciones babosas del jefe actuaba "como una puta, pero histérica" (?)
Esa estuvo muy buena
Abrazitos a todos
Anabela (613)
Pablo S.23/09/2004
Anabela pregunta, con toda razón, por qué los hombres siempre se (nos) acordamos de mamá.
¿Puedo ensayar una breve respuesta?
Porque vivimos en un una sociedad patriarcal, en la la madre es la que "debe" quedarse en la casa cuidando a sus hijos y el padre "debe" salir a buscar el sustento. Con todos los matices que le busquemos al asunto, esto ha sido así y aún lo sigue siendo: la mujer condenada al ámbito privado y el hombre destinado al ámbito público. Es por eso que la imagen que tenemos de nuestra madre -más allá del elemento freudiano sobre el cual no tengo elementos para discutir- es tan fuerte: ¡si ella es la que tuvo que soportarnos durante toda la vida!.
No pretendo con esto discutir si nuestra mamá disfrutó haciéndonos la leche a la hora de mirar Astroboy o no, o si actualmente se (nos) están (mos)replanteando muchas prácticas cotidianas en la vida conyugal y decidimos encargarnos de lavar los platos y fregar el piso día por medio.
El asunto es que somos sujetos sociales, en una sociedad en la que el machismo y la cultura judeo cristiana han dominado históricamente las relaciones hasta el punto de normalizarlas. Logrando que sea normal que "mamá cuide a los chicos y haga con ellos los deberes mientras papá sale a trabajar y ajusta cada tanto los tornillos de la ventana".
Ah, Cacho, ¿ Me traés un café? Pero que sea bien cargado, como le gustaba hacerlo a mi mamá...
Anabela23/09/2004
Pablo S:
Me dejaste boquiabierta. Espero que todos los hombres lleguen a pensar un poco en los temas que se ves que has pensado.
Felicitaciones y espero que tu mujer sonría al saber que escribís estas cosas en los foros.
Cacho,a mi traeme un cortado, como los que toma papá.
Besos
Ana
mario24/09/2004
Mi mejor recuerdo cafetero está vinculado con la niñez, pero que se quede tranquila Anabela (de onda, sin agredirla lo digo) porque voy a hablar de otra niñez, no la mía. ¡Y no mencionaré a mi vieja!. recuerdoque hace tres años, cuando mi hija, la que ahora se dice "adolescente en vías de desarrollo hacia la adultez" estaba paradita en la cocina de casa preparándose por primera vez un café. Me acuerdo que casi me muero, porque casi siempre fui el encargado de hacer el café en casa y aquella tarde ella se lo estaba haciendo sola. Y lloraba. Resulta que había tenido su primer desengaño grueso en la vida, y estaba empezando a asimilarlo con responsabilidad: preparándose un buen café con leche solita. Se había peleado con su mejor amiga, algo así, ya no me acuerdo muy bien (si lee esto me va a matar, porque para ella fue re groso). Me parece que no me voy a poder borrar más esa imagen, a medio camino entre la fragilidad total y la responsabilidad. es más: no quiero borrármela ni en pedo. Bueno esa fue mi anecdota cafetera.
chau
Mario B. doc 330
Anónimo25/09/2004
En casa no se tomaba café, salvo cuando había visitas. Entonces mamá compraba un cuarto de alguno de Bonafide, no me pregunten cuál, porque a los niños nos estaba absolutamente vedado. "Los chicos no toman café porque les hace mal", decían los mayores y, como uno de los tantos dogmas domésticos, lo aceptábamos.
Pero había una ocasión en la que sí nos dejaban tomar un café con leche, y eso era cuando íbamos de vacaciones a Mendoza a visitar a los abuelos, en El Cuyano.
Amanecía cuando llegábamos vagón comedor. La mesa vestida de blanco, una canastita de metal con tostadas, mermelada y manteca enrulada. Cuatro tazas vueltas de boca en sus platos. Las cucharitas y cuchillos, lo mismo que la azucarera de bronce bruñido, llena de terrones de azúcar envueltos en papelitos blancos con letras coloradas, tenían el logo en caracteres de filigrana: F.N.G.M. (¡ porque entonces los ferrocarriles eran nacionales!)
Nos sentábamos y ya comenzaba a llenar el aire el olorcito a café. Finalmente, el mozo arribaba a nuestra mesa, vestido con inmaculada casaca de brin con botones plateados, perfectamente almidonada, y elegantes pantalones negros, usaba una servilleta colgando del brazo. Erguido, se plantaba en el pasillo frente a la mesa, aferrando sus dos cafeteras brillantes, (una con café y la otra con leche) y comenzaba la ceremonia de servir.
Me fascinaba el dominio que ejercía sobre esos cacharros. Mezclaba sin titubeos las dos humeantes bebidas. ¡ Ni una sola gota se le derramaba !, y eso que el tren se bamboleaba de lo lindo.
Esta imagen que he querido reconstruir, y que tal vez no sea perfecta, es una de las que atesoro de mi infancia.
He tomado después muchísimos cafés, en todas sus variedades y combinaciones pero, me parece que el sabor y el olor de aquellos primeros, aislados y distantes cafés con leche del tren, son los más ricos que he saboreado.
Marta25/09/2004
Ufa che, yo soy la desbolada que escribió la historia de mis primeros cafés en el tren El cuyano. Ne olvidé de ponerle título y misdatos.
¿Me perdonan? ... es que los recuerdos me han hecho mal..¡chanchan!
Miguel25/09/2004
cafe, lo que se dice café, fue el que me tomé con la que hoy es mi mujer hace diez años. Era en su departamento de estudiante, y nos robamos un poco de cafe portorriqueño que habia traido una amiga concheta que vivia con ella en el mismo depto. fue una noche preciosa, por primera vez en mi vida entendía lo que era el entendimiento entre dos personas... parece redundante pero fue asi. Amor a primer café.
Miguel documento 872
Analía26/09/2004
Café era el que se tomaba en La Flor, aqui en Neuquen, porque en realidad se llamaba "café" pero era un "bar" hecho y derecho, entonces el café era como una cosa excentrica, y cuando te pedías uno por la noche te lo preparaban con mucha dedicación. Si, eran riquisimos cafes.
Analía doc 299
Silvia28/09/2004
Mi anécdota se remite al mismísimo Brasil. Tengo familia "brasileira" en aquéllos pagos; ellos saben que adoro el café. Cuando vuelvo de visitarlos regreso negra, pero por el café más que por el sol. En una de mis visitas me llevaron a entregar un "pacotinho" que enviara una persona conocida de aquí a otro familiar, vecino de los míos. La mujer que nos recibió era tan densa (ellos dicen "chata"), que no daba para quedarse mucho. Al salir casi escapándonos, mi prima me confesó que estaba aterrorizada pensando que yo iba a aceptar el ofrecimiento de café por parte de aquélla señora; lo que desde ya no hice.
Un abrazoso
SILVIA (últimos nº dni 104)
Miguel28/09/2004
El cafe de mis recuerdos era el "Llao Llao" (y dejo abierto el nombre de la ciudad para ver si alguien se acuerda), en ese cafe podíamos "filosofar" hasta el amanecer, o en el amanecer cuando volviamos de bailar. ¿Vieron que ya no hay más máquinas de express?
Sergio el \"Boing\"28/09/2004
Corria el año 76 en la pcia de BS AS yo en plena secundaria decidimos ratearnos e ir al glorioso cafe Hurbion en San Martin entre cafes y tostados una joda barbara veo atravez del vidrio del bar pasar una mujer concida hera mi vieja hiba al colegio que quedaba a 50 mts del glorioso bar se imaginan que paso esa noche cuando regrese a casa.
aldo luis novelli29/09/2004
En la Vuestra
-Hola Cacho, haceme un café- le digo, mientras me siento en una mesa contra la pared.
-Hola- me contesta Cacho, y asiente con la cabeza.
-Pero del bueno- le exijo, con secreta jactancia.
-Aquí, todos los cafés son buenos- me replica.
-Está bien, Dr. Café, pero me refiero a ese café especial, ése que escondés en una manivela oculta de esa máquina a vapor-.
-Ahh, ese es el café de los poetas- me dice, con una mirada cómplice en los ojos-.
A los pocos minutos, viene Ángela, con la bandeja gris en la mano, y sobre ella, un pocillo blanco, común y exactamente igual al de los otros cafés, mientras los parroquianos, que se encontraban en las otras mesas, miraron subrepticiamente, esperando encontrar algún desconocido elemento que calmara su curiosidad.
La chica dejó el café en la mesa y se retiró con una leve sonrisa en los labios.
El resto de los presentes, la ver que nada especial había sucedido, siguieron entretenidos en su bulliciosa charla.
Entonces, desde la boca del humeante del pocillo, comenzó a formarse entre las blandas columnas de humo, el cuerpo de una mujer, de una bella mujer desnuda, recostada sensualmente sobre el cuerpo boca abajo de un hombre, agotado, entredormido, disfrutando del relax de la post pasión amorosa.
En esa posición, con la deliciosa sensualidad de la mujer cuando toca la piel de un hombre, tumbada medio cuerpo sobre él, con una lapicera de tinta indeleble, escribe sobre sus nalgas hirsutas, un poema abismal:
*abismo
caída del hombre
en las profundidades
de la hembra.*
-Cacho, ¡éste es el mejor café que has hecho!- le grito emocionado.
Y Cacho, desde atrás de la barra, apoyado en su mano derecha, mientras lee un libro sobre la “historia secreta del café”, me mira, y sonríe maliciosamente...
aldo n. (habitante de bares nocturnos)
Marcos Silva afeitate los bigotes!!!30/09/2004
No se habla más. El concurso se cerró. Ganó Aldo N.
Si quiere ser un poco demagogo Barraza (un poco mas, quiero decir... despues de todo que este chantaje de los concursos?) haga una cosa: le da una copia del cd a este señor, con moño, firma, foto, beso con rush y tocadita del Dr. Café, pero con la condición sine qua non de que escriba alguna otra cosita en la página.
abrazo.
eu.
Daniel30/09/2004
Historias de café x 3************doc 259
DANIEL
1- No me puedo olvidar del café TOMMY'S en Ramos Mejía
donde teniamos nuestro "centro clandestino de
estudiantes secundario"en el fondo del negocio atras del mostrador y corria el '77. El bar se llamaba asi por la pelicula y tambien porque el Gallego se llamaba Tomás.
Después de cada reunion saliamos silbando las canciones de Santana en la Argentina ya que era el único cassette que tenia y lo pasaba constantemente en un autoestereo con una fuente de 12v y dos parlantes truchos. Pero servia de alarma porque si el gallego apagaba la música es por que venian los milicos o los pata negras (policia de la pcia de Bs As ) en algun operativo.
2- Café San Martín en Ciudadela, debido a un inesperado cambio economico en mi flia. tuve que laburar si o si año ' 79, cambié de colegio a un nocturno y el ritual del café era antes de entrar y al salir a ls 23hs. aunque en invierno lo acompañabamos con un ginebra.( 18 años y no era facil ponernos en p....o).
3- Cafe ,bar y billar El Tropezon frente a la estacion Tropezon ahí nos reuniamos un grupo de amigos antes de trabajar, esta pequeña tropa de TIMBREROS que orgullosamente integré, era el ´83 teniamos democracia y se armaban discuciones de alto nivel entre los 5 amigos que eramos y 2 encuestadoras pero como se decia en la republica Romana " pluribus unum" la pluralidad hace a la unidad : un radical, uno de la JP, uno socialista Troskista, otro socialdemocrata y otro estudiante de filosofia que no se al final que ideologia sintetizó.
Así entre tostados, cortados,dobles y medidas de ginebra fue pasando mi juventud era como el Ciber pero hablabamos mirandonos a los ojos.
Chiao Tabaneros Daniel desde hace 16años de Cipolletti
Pauches!01/10/2004
Mi anecdota cumple con la regla de las tres "S": sencilla, sincera y sentida...
El café más hermoso que tomé y compartí en mi vida fue el que salió gracias a una moneda de un peso de una maquinita "express" en una estación de servicio en Cipo... El que en ese momento era el amor de mi vida simplemente me miró y me dijo "Querés un café mientras esperamos?" y sacó la monedita... Y creo que ese café (uno solo para los dos porque no habian mas moneditas...) nos puede definir a él y a mi de manera exacta.
Nada más y bueno... hermosas todas las otras anecdotas.
(Paula - 878)
aldo luis novelli01/10/2004
Especialmente para eu.
Escribí el relato mentalmente, mientras regresaba a mi casa, después de 11 horas de tortura visual, detrás de un monitor perverso, cuando llegué me olvidé momentáneamente del mismo, decidí tirarme un rato en la cama para cerrar los ojos y el relato empezó a renacer desde algún recodo desconocido de la memoria.
Desperté con un fuerte deseo de tomar café.
Me levanté, lo escribí y lo envié. El deseo iba en aumento.
Entonces me dije: "pero debía ser una anécdota", miré la hora, las 23, tengo tiempo, salí con la ansiedad en la garganta.
Llegué al café del relato.
Me senté en la misma mesa, entonces le dije:
-Hola Cacho, haceme un café-.
-Hola- me contesta Cacho.
-Pero del bueno- le exijo nuevamente.
Cacho piensa unos segundos...
-Aquí, todos los cafés son buenos- me replica, risueño.
Está bien, Dr. Café, pero me refiero a ese café especial, ése que escondés en una... cavidad oculta de esa máquina a vapor-.
Cacho mueve apenas la cabeza,
Ahh, ese es el café de los poetas- me dice, dudando un poco.
A los pocos minutos, viene ella, con la bandeja gris en la mano, y sobre la misma, un pocillo blanco, común y exactamente igual al del discutido relato.
La chica dejó el café en la mesa y me dijo en voz baja:
- yo me llamo Elina - mientras se retiraba con una sonrisa en los labios.
Entonces los parroquianos, que se encontraban en las otras mesas, miraron sin ningún disimulo, algunos se pusieron de pie, otros se acercaron descaradamente y miraban fijamente por sobre el pocillo.
El más incrédulo del grupo me dice:
- eso es solo humo, flaco!! -.
- Es cierto, pero...como te llamás? - le pregunto
- Eu - me contesta.
- Eso somos Eu, tan solo humo, seres deshilachados buscando maravillosos secretos entre las columnas de humo.
Columnas de humo que se levantan, desde la más absurda crueldad y la puta muerte de este mundo desquiciado -.
Me miró unos instantes y se retiró desilucionado.
- Cacho, el café está rico - le digo bastante deprimido.
Y Cacho se hace el Dr Café y me espeta con solemne seriedad:
- sabés lo que pasa Aldo, que los flacos ya no creen en nada ni en nadie, perdieron la deliciosa utopía que nos alimentaba a nosotros, y tienen razón, ahora solo queda humo -.
- Humo - repito para mis adentros...
Y cuando todos se habían ido a hablar de sus cosas, entre la blandas columnas de humo del café, aparecen horrorosas imágenes de esa guerra, que a cada momento aparece en la caja de Pandora,
Esa caja que encierra al fantástico Dios Eléctrico de estos días.
aldo n. (habitante de otros bares nocturnos).
Daniel doc. 25903/10/2004
Para los nostalgiosos de aquellos cafes, con maquinas express , ruidos de de platos y tazas de "lozadur" y cucharitas , y ese olorcito tan especial de cafés mezclados con humedad . Con sillas de madera con esterilla.O sillas de paja blanca con mesas redondas con patas centrales y mostrador de chapa estañada. Les recomiendo el Café del Hotel Touring en Trelew. Su construccion comenzó en 1899 y finalizo su primera etapa en 1904. Alojo presidentes ( como Julio Argentino Roca por mal que nos pese) y personajes de aquella época. Fue fundado por Lewis Jones y actualmente es administrado por la flia. Fernandez , Asturianos de ley. En sus paredes se pueden ver las fotos de época , y colecciones de botellas, como también articulos del hotel de otros tiempos. Sus pisos esta hecho de mosaico en forma de damero (ajedrez) y sus paredes revestidas en mayólica checoslovaca de 1903 hasta el 1.10 mts.
Recomiendo un buen desayuno y la especialidad del
sandwich de jamon queso y tomate en pan frances tostado.
Actualmente es usado por nuestra casta de viajantes de comercio y fabricas , por su accesible precio para alojarnos ( $ 35 con desayuno).
Daniel documento 259
hugo20/02/2005
En España se atribuyo durante muchos años el "MIEDO ESCENICO" a Valdano y ultimamente este se lo atribuyo a Garcia Marquez.
Y segun yolo tengo en mi memoria desde hace por lo menos 30 años, esta expresion siempre se relaciono dierectamente con la muerte del dramaturgo Molliere, que fallecio representando una obra, victima de la tension nerviosa que experimentaba en ese momento. Y como ademas estaba vestido de color amarillo, este color arrastro desde ese momento mala fama y hasta el dia de hoy muchos actores se resisten a llevarlo en escena.
Pero no puedo encontrar en ningun sitio esto que estoy refiriendo.
¿Sabe alguien algo acerca del MIEDO ESCENICO, del origen de esta expresion?
Tábanos molestando
Hola:
Me llamo María Laura y quiero participar del sorteo del CD del doctor café. Les cuento que recuerdo mucho una anécdota vivida en 1995 (yo tenía solo quince) en un cafe que también era bar y restauranet que se llamaba "Comino" y quedaba ahi donde después fueron La Fábrica y Porticus. Me acuerdo que había un guitarrista de una banda de rock neuquina que estaba allí esa noche, completamente mamado. El guitarrista estaba dele tirar al piso un cuadro de una famosa artista plástica neuquina que era realmente espantoso. Hasta que vino la dueña del lugar a preguntarle por que estaba haciendo eso (que paciencia que tenía esa chica...) y el guitarrista le dijo algo así como "porque hay que matar al arte complaciente, mal hecho". La dueña del bar le dijo que se dejara de joder y que si lo tiraba de nuevo se fuera. A los diez minutos el guitarrista volvió a tirar el cuadro, y esta vez la dueña lo sacó del cuello de la camisa con la ayuda del mozo Roberto. Camino a la vereda escuché que Fernanda, la dueña del lugar, le preguntaba si sabia de que manera la pintora podía hacer lo mismo que él, desechar y tirar su música. el guitarrista le gritaba: "que venga a un recital con una tijera y me corte las cuerdas" pero dijo que la pintora no lo iba a hacer porque era muy cobarde. Me acuerdo que me impactó mucho esa anécdota, sobre todo cuando cuatro años después me descubro a mi misma haciendo un taller con esa "afamada" pintora. No se dan una ida de las ganas que me dieron de tirar sus cuadros al piso. Bueno, espero que les haya gustado
anotenmé, Maria Laura y las tres últimas de mis docus son 354
Todo estos discos tienen al menos un tema sobre "CAFÉ".
Hay como para armar coleccion, no?
PD: ahora llega el que quiere que quiere que los subas todos a la pagina.
Me gustan los café en los que las ideas brotan. Esos lugares que utilizan los poetas para prenderse fuego. En Neuquén hay alguno?
Si saben publíquenlo acá mismo
Mi anécdota relacionada con el café tiene que ver con los bonafide etiqueta blanca que mi vieja me compraba siempre que podía. Una o dos veces cada trimestre, mas o menos.
Meter la trompa en ese paquete es para mí uno de los mejores recuerdos que atesoro de mi niñez.
Nada mas
Mi nombre es Alberto, mis tres del documento son 459 y vivo actualmente en Cinco Saltos, donde la radio llega de re pedo. Chau a todos los tábanos del mundo.
sabía que lo había leido en algun lado (lo mencionó un tábano en otro foro) y era acá. Son palabras de Grabriel Garcia Marquez sobre Julio Cortazar, y SU café:
*"(...)fue el ser humano más importante que he tenido la suerte de conocer.
Desde el primer momento, a fines del otoño triste de 1956, en un café de París con nombre inglés, adonde él solía ir de vez en cuando a escribir en una mesa del rincón, como Jean-Paul Sartre lo hacía a trescientos metros de allí, en un cuaderno de escolar y con una pluma fuente de tinta legítima que manchaba los dedos. Yo había leído Bestiario, su primer libro de cuentos, en un hotel de Lance de Barranquilla donde dormía por un peso con cincuenta, entre peloteros más mal pagados y putas felices, y desde la primera página me di cuenta de que aquél era un escritor como el que yo hubiera querido ser cuando fuera grande. Alguien me dijo en París que él escribía en el café Old Navy, del boulevard Saint Germain, y allí lo esperé varias semanas, hasta que lo vi entrar como una aparición. Era el hombre más alto que se podía imaginar, con una cara de niño perverso dentro de un interminable abrigo negro que más bien parecía la sotana de un viudo, y tenía los ojos muy separados, como los de un novillo, y tan oblicuos y diáfanos que habrían podido ser los del diablo si no hubieran estado sometidos al dominio del corazón(...)
(en el "El otro cielo") Su personaje andaba envuelto en una hopalanda negra y larga, como el abrigo del propio Cortázar cuando lo vi por primera vez, pero el narrador no se atrevía a acercársele para preguntarle su origen, por temor a la fría cólera con que él mismo hubiera percibido una interpelación semejante. Lo raro es que yo tampoco me había atrevido a acercarme a Cortázar aquella tarde del Old Navy, y por el mismo temor. Lo vi escribir durante más de una hora, sin una pausa para pensar, sin tomar nada más que medio vaso de agua mineral, hasta que empezó a oscurecer en la calle y guardó la pluma en el bolsillo y salió con el cuaderno debajo del brazo como el escolar más alto y más flaco del mundo.
En las muchas veces que nos vimos años después, lo único que había cambiado en él era la barba densa y oscura, pues hasta hace apenas dos semanas parecía cierta la leyenda de que era inmortal, porque nunca había dejado de crecer y se mantuvo siempre en la misma edad con la que había nacido. Nunca me atreví a preguntarle si era verdad, como tampoco le conté que en el otoño triste de 1956 lo había visto, sin atreverme a decirle nada, en su rincón del Old Navy, y sé que dondequiera que esté ahora estará mentándome la madre por mi timidez.*
Ya sé que esta anecdota no participa del concurso; y de participar y ganar, el cd deberia llevarselo Gabo, pero no quiere venir a la Argentina porque dice que somos yeta.
salutes.
eu
Disculpen el fitopaesismo, pero yo cada vez que evoco el recuerdo del café me acuerdo de cuando tomaba el café con leche que me servía mi vieja y miraba "Este es mi mundo" con Julieta Magaña y Berugo Carambula y/o "Ultrasiete". No solo eso, mientras yo lo hacía, mi mamá se acordaba de cuando ella era chica, tomaba café con leche y escuchaba "tarzanito" en radio.
Como dice Barraza al aire: me fui al carajo?
Mi nombre es Sebastian y mis tres ultimos del documento son 772
chau
Chic@s:
Espero que no tomen este mensaje como una afrenta. Muy por el contrario, esta no es una afrenta, porque las afrentas son enunciativas y mi comentario es más subjetivo que otra cosa.
Confieso: me cansaron los hombres dependientes de su querida madre. Sí, es cierto, me baso en experiencias personales que viví, pero les juro que me tienen un poco cansada (bastante para ser sincera).
Tomo cartas en el asunto porque en este mismo foro leo las opiniones de una mujer, que cuenta una experiencia iniciática de su traspaso de adolescente a adulta y dos opiniones de hombre que recuerdan su infancia. Y a su mamá.
No, no se pongan malos conmigo, me encanta la infancia. Brillo viendo a mis pequeños crecer, pero no les llama la atención que los hombres evoquen tanto a sus madres?
Lo dijo Freud, lo dijo un comendiante francés, Molliere, lo dice Woody Allen y lo decimos cada una de las mujeres que padecemos este "mamismo" permanente.
Por qué el hombre se apega tanto a mamá?
Los recuerdos de estos dos muchachos son lindos, lo reconozco, pero me hicieron notar una vez mas lo agarrado que suelen estar de las polleras de mamá. Y lo exigentes que se ponen con todas nosotras cuando no nos parecemos a ellas.
No quería dejar pasar por alto esta oportunidad de decir lo que pienso hace años porque se que en esta página me van a contestar sin ponerse tan rudos como en otros foros de la Internet.
Mi anécdota sobre el café? me acuerdo de la última, sirve? Bueno, es esta: una compañera de trabajo tirándole el café en la cara a otra que le sugería que diciéndole que no a las insinuaciones babosas del jefe actuaba "como una puta, pero histérica" (?)
Esa estuvo muy buena
Abrazitos a todos
Anabela (613)
Anabela pregunta, con toda razón, por qué los hombres siempre se (nos) acordamos de mamá.
¿Puedo ensayar una breve respuesta?
Porque vivimos en un una sociedad patriarcal, en la la madre es la que "debe" quedarse en la casa cuidando a sus hijos y el padre "debe" salir a buscar el sustento. Con todos los matices que le busquemos al asunto, esto ha sido así y aún lo sigue siendo: la mujer condenada al ámbito privado y el hombre destinado al ámbito público. Es por eso que la imagen que tenemos de nuestra madre -más allá del elemento freudiano sobre el cual no tengo elementos para discutir- es tan fuerte: ¡si ella es la que tuvo que soportarnos durante toda la vida!.
No pretendo con esto discutir si nuestra mamá disfrutó haciéndonos la leche a la hora de mirar Astroboy o no, o si actualmente se (nos) están (mos)replanteando muchas prácticas cotidianas en la vida conyugal y decidimos encargarnos de lavar los platos y fregar el piso día por medio.
El asunto es que somos sujetos sociales, en una sociedad en la que el machismo y la cultura judeo cristiana han dominado históricamente las relaciones hasta el punto de normalizarlas. Logrando que sea normal que "mamá cuide a los chicos y haga con ellos los deberes mientras papá sale a trabajar y ajusta cada tanto los tornillos de la ventana".
Ah, Cacho, ¿ Me traés un café? Pero que sea bien cargado, como le gustaba hacerlo a mi mamá...
Pablo S:
Me dejaste boquiabierta. Espero que todos los hombres lleguen a pensar un poco en los temas que se ves que has pensado.
Felicitaciones y espero que tu mujer sonría al saber que escribís estas cosas en los foros.
Cacho,a mi traeme un cortado, como los que toma papá.
Besos
Ana
Mi mejor recuerdo cafetero está vinculado con la niñez, pero que se quede tranquila Anabela (de onda, sin agredirla lo digo) porque voy a hablar de otra niñez, no la mía. ¡Y no mencionaré a mi vieja!. recuerdoque hace tres años, cuando mi hija, la que ahora se dice "adolescente en vías de desarrollo hacia la adultez" estaba paradita en la cocina de casa preparándose por primera vez un café. Me acuerdo que casi me muero, porque casi siempre fui el encargado de hacer el café en casa y aquella tarde ella se lo estaba haciendo sola. Y lloraba. Resulta que había tenido su primer desengaño grueso en la vida, y estaba empezando a asimilarlo con responsabilidad: preparándose un buen café con leche solita. Se había peleado con su mejor amiga, algo así, ya no me acuerdo muy bien (si lee esto me va a matar, porque para ella fue re groso). Me parece que no me voy a poder borrar más esa imagen, a medio camino entre la fragilidad total y la responsabilidad. es más: no quiero borrármela ni en pedo. Bueno esa fue mi anecdota cafetera.
chau
Mario B. doc 330
En casa no se tomaba café, salvo cuando había visitas. Entonces mamá compraba un cuarto de alguno de Bonafide, no me pregunten cuál, porque a los niños nos estaba absolutamente vedado. "Los chicos no toman café porque les hace mal", decían los mayores y, como uno de los tantos dogmas domésticos, lo aceptábamos.
Pero había una ocasión en la que sí nos dejaban tomar un café con leche, y eso era cuando íbamos de vacaciones a Mendoza a visitar a los abuelos, en El Cuyano.
Amanecía cuando llegábamos vagón comedor. La mesa vestida de blanco, una canastita de metal con tostadas, mermelada y manteca enrulada. Cuatro tazas vueltas de boca en sus platos. Las cucharitas y cuchillos, lo mismo que la azucarera de bronce bruñido, llena de terrones de azúcar envueltos en papelitos blancos con letras coloradas, tenían el logo en caracteres de filigrana: F.N.G.M. (¡ porque entonces los ferrocarriles eran nacionales!)
Nos sentábamos y ya comenzaba a llenar el aire el olorcito a café. Finalmente, el mozo arribaba a nuestra mesa, vestido con inmaculada casaca de brin con botones plateados, perfectamente almidonada, y elegantes pantalones negros, usaba una servilleta colgando del brazo. Erguido, se plantaba en el pasillo frente a la mesa, aferrando sus dos cafeteras brillantes, (una con café y la otra con leche) y comenzaba la ceremonia de servir.
Me fascinaba el dominio que ejercía sobre esos cacharros. Mezclaba sin titubeos las dos humeantes bebidas. ¡ Ni una sola gota se le derramaba !, y eso que el tren se bamboleaba de lo lindo.
Esta imagen que he querido reconstruir, y que tal vez no sea perfecta, es una de las que atesoro de mi infancia.
He tomado después muchísimos cafés, en todas sus variedades y combinaciones pero, me parece que el sabor y el olor de aquellos primeros, aislados y distantes cafés con leche del tren, son los más ricos que he saboreado.
Ufa che, yo soy la desbolada que escribió la historia de mis primeros cafés en el tren El cuyano. Ne olvidé de ponerle título y misdatos.
¿Me perdonan? ... es que los recuerdos me han hecho mal..¡chanchan!
cafe, lo que se dice café, fue el que me tomé con la que hoy es mi mujer hace diez años. Era en su departamento de estudiante, y nos robamos un poco de cafe portorriqueño que habia traido una amiga concheta que vivia con ella en el mismo depto. fue una noche preciosa, por primera vez en mi vida entendía lo que era el entendimiento entre dos personas... parece redundante pero fue asi. Amor a primer café.
Miguel documento 872
Café era el que se tomaba en La Flor, aqui en Neuquen, porque en realidad se llamaba "café" pero era un "bar" hecho y derecho, entonces el café era como una cosa excentrica, y cuando te pedías uno por la noche te lo preparaban con mucha dedicación. Si, eran riquisimos cafes.
Analía doc 299
Mi anécdota se remite al mismísimo Brasil. Tengo familia "brasileira" en aquéllos pagos; ellos saben que adoro el café. Cuando vuelvo de visitarlos regreso negra, pero por el café más que por el sol. En una de mis visitas me llevaron a entregar un "pacotinho" que enviara una persona conocida de aquí a otro familiar, vecino de los míos. La mujer que nos recibió era tan densa (ellos dicen "chata"), que no daba para quedarse mucho. Al salir casi escapándonos, mi prima me confesó que estaba aterrorizada pensando que yo iba a aceptar el ofrecimiento de café por parte de aquélla señora; lo que desde ya no hice.
Un abrazoso
SILVIA (últimos nº dni 104)
El cafe de mis recuerdos era el "Llao Llao" (y dejo abierto el nombre de la ciudad para ver si alguien se acuerda), en ese cafe podíamos "filosofar" hasta el amanecer, o en el amanecer cuando volviamos de bailar. ¿Vieron que ya no hay más máquinas de express?
Corria el año 76 en la pcia de BS AS yo en plena secundaria decidimos ratearnos e ir al glorioso cafe Hurbion en San Martin entre cafes y tostados una joda barbara veo atravez del vidrio del bar pasar una mujer concida hera mi vieja hiba al colegio que quedaba a 50 mts del glorioso bar se imaginan que paso esa noche cuando regrese a casa.
En la Vuestra
-Hola Cacho, haceme un café- le digo, mientras me siento en una mesa contra la pared.
-Hola- me contesta Cacho, y asiente con la cabeza.
-Pero del bueno- le exijo, con secreta jactancia.
-Aquí, todos los cafés son buenos- me replica.
-Está bien, Dr. Café, pero me refiero a ese café especial, ése que escondés en una manivela oculta de esa máquina a vapor-.
-Ahh, ese es el café de los poetas- me dice, con una mirada cómplice en los ojos-.
A los pocos minutos, viene Ángela, con la bandeja gris en la mano, y sobre ella, un pocillo blanco, común y exactamente igual al de los otros cafés, mientras los parroquianos, que se encontraban en las otras mesas, miraron subrepticiamente, esperando encontrar algún desconocido elemento que calmara su curiosidad.
La chica dejó el café en la mesa y se retiró con una leve sonrisa en los labios.
El resto de los presentes, la ver que nada especial había sucedido, siguieron entretenidos en su bulliciosa charla.
Entonces, desde la boca del humeante del pocillo, comenzó a formarse entre las blandas columnas de humo, el cuerpo de una mujer, de una bella mujer desnuda, recostada sensualmente sobre el cuerpo boca abajo de un hombre, agotado, entredormido, disfrutando del relax de la post pasión amorosa.
En esa posición, con la deliciosa sensualidad de la mujer cuando toca la piel de un hombre, tumbada medio cuerpo sobre él, con una lapicera de tinta indeleble, escribe sobre sus nalgas hirsutas, un poema abismal:
*abismo
caída del hombre
en las profundidades
de la hembra.*
-Cacho, ¡éste es el mejor café que has hecho!- le grito emocionado.
Y Cacho, desde atrás de la barra, apoyado en su mano derecha, mientras lee un libro sobre la “historia secreta del café”, me mira, y sonríe maliciosamente...
aldo n. (habitante de bares nocturnos)
No se habla más. El concurso se cerró. Ganó Aldo N.
Si quiere ser un poco demagogo Barraza (un poco mas, quiero decir... despues de todo que este chantaje de los concursos?) haga una cosa: le da una copia del cd a este señor, con moño, firma, foto, beso con rush y tocadita del Dr. Café, pero con la condición sine qua non de que escriba alguna otra cosita en la página.
abrazo.
eu.
Historias de café x 3************doc 259
DANIEL
1- No me puedo olvidar del café TOMMY'S en Ramos Mejía
donde teniamos nuestro "centro clandestino de
estudiantes secundario"en el fondo del negocio atras del mostrador y corria el '77. El bar se llamaba asi por la pelicula y tambien porque el Gallego se llamaba Tomás.
Después de cada reunion saliamos silbando las canciones de Santana en la Argentina ya que era el único cassette que tenia y lo pasaba constantemente en un autoestereo con una fuente de 12v y dos parlantes truchos. Pero servia de alarma porque si el gallego apagaba la música es por que venian los milicos o los pata negras (policia de la pcia de Bs As ) en algun operativo.
2- Café San Martín en Ciudadela, debido a un inesperado cambio economico en mi flia. tuve que laburar si o si año ' 79, cambié de colegio a un nocturno y el ritual del café era antes de entrar y al salir a ls 23hs. aunque en invierno lo acompañabamos con un ginebra.( 18 años y no era facil ponernos en p....o).
3- Cafe ,bar y billar El Tropezon frente a la estacion Tropezon ahí nos reuniamos un grupo de amigos antes de trabajar, esta pequeña tropa de TIMBREROS que orgullosamente integré, era el ´83 teniamos democracia y se armaban discuciones de alto nivel entre los 5 amigos que eramos y 2 encuestadoras pero como se decia en la republica Romana " pluribus unum" la pluralidad hace a la unidad : un radical, uno de la JP, uno socialista Troskista, otro socialdemocrata y otro estudiante de filosofia que no se al final que ideologia sintetizó.
Así entre tostados, cortados,dobles y medidas de ginebra fue pasando mi juventud era como el Ciber pero hablabamos mirandonos a los ojos.
Chiao Tabaneros Daniel desde hace 16años de Cipolletti
Mi anecdota cumple con la regla de las tres "S": sencilla, sincera y sentida...
El café más hermoso que tomé y compartí en mi vida fue el que salió gracias a una moneda de un peso de una maquinita "express" en una estación de servicio en Cipo... El que en ese momento era el amor de mi vida simplemente me miró y me dijo "Querés un café mientras esperamos?" y sacó la monedita... Y creo que ese café (uno solo para los dos porque no habian mas moneditas...) nos puede definir a él y a mi de manera exacta.
Nada más y bueno... hermosas todas las otras anecdotas.
(Paula - 878)
Especialmente para eu.
Escribí el relato mentalmente, mientras regresaba a mi casa, después de 11 horas de tortura visual, detrás de un monitor perverso, cuando llegué me olvidé momentáneamente del mismo, decidí tirarme un rato en la cama para cerrar los ojos y el relato empezó a renacer desde algún recodo desconocido de la memoria.
Desperté con un fuerte deseo de tomar café.
Me levanté, lo escribí y lo envié. El deseo iba en aumento.
Entonces me dije: "pero debía ser una anécdota", miré la hora, las 23, tengo tiempo, salí con la ansiedad en la garganta.
Llegué al café del relato.
Me senté en la misma mesa, entonces le dije:
-Hola Cacho, haceme un café-.
-Hola- me contesta Cacho.
-Pero del bueno- le exijo nuevamente.
Cacho piensa unos segundos...
-Aquí, todos los cafés son buenos- me replica, risueño.
Está bien, Dr. Café, pero me refiero a ese café especial, ése que escondés en una... cavidad oculta de esa máquina a vapor-.
Cacho mueve apenas la cabeza,
Ahh, ese es el café de los poetas- me dice, dudando un poco.
A los pocos minutos, viene ella, con la bandeja gris en la mano, y sobre la misma, un pocillo blanco, común y exactamente igual al del discutido relato.
La chica dejó el café en la mesa y me dijo en voz baja:
- yo me llamo Elina - mientras se retiraba con una sonrisa en los labios.
Entonces los parroquianos, que se encontraban en las otras mesas, miraron sin ningún disimulo, algunos se pusieron de pie, otros se acercaron descaradamente y miraban fijamente por sobre el pocillo.
El más incrédulo del grupo me dice:
- eso es solo humo, flaco!! -.
- Es cierto, pero...como te llamás? - le pregunto
- Eu - me contesta.
- Eso somos Eu, tan solo humo, seres deshilachados buscando maravillosos secretos entre las columnas de humo.
Columnas de humo que se levantan, desde la más absurda crueldad y la puta muerte de este mundo desquiciado -.
Me miró unos instantes y se retiró desilucionado.
- Cacho, el café está rico - le digo bastante deprimido.
Y Cacho se hace el Dr Café y me espeta con solemne seriedad:
- sabés lo que pasa Aldo, que los flacos ya no creen en nada ni en nadie, perdieron la deliciosa utopía que nos alimentaba a nosotros, y tienen razón, ahora solo queda humo -.
- Humo - repito para mis adentros...
Y cuando todos se habían ido a hablar de sus cosas, entre la blandas columnas de humo del café, aparecen horrorosas imágenes de esa guerra, que a cada momento aparece en la caja de Pandora,
Esa caja que encierra al fantástico Dios Eléctrico de estos días.
aldo n. (habitante de otros bares nocturnos).
Para los nostalgiosos de aquellos cafes, con maquinas express , ruidos de de platos y tazas de "lozadur" y cucharitas , y ese olorcito tan especial de cafés mezclados con humedad . Con sillas de madera con esterilla.O sillas de paja blanca con mesas redondas con patas centrales y mostrador de chapa estañada. Les recomiendo el Café del Hotel Touring en Trelew. Su construccion comenzó en 1899 y finalizo su primera etapa en 1904. Alojo presidentes ( como Julio Argentino Roca por mal que nos pese) y personajes de aquella época. Fue fundado por Lewis Jones y actualmente es administrado por la flia. Fernandez , Asturianos de ley. En sus paredes se pueden ver las fotos de época , y colecciones de botellas, como también articulos del hotel de otros tiempos. Sus pisos esta hecho de mosaico en forma de damero (ajedrez) y sus paredes revestidas en mayólica checoslovaca de 1903 hasta el 1.10 mts.
Recomiendo un buen desayuno y la especialidad del
sandwich de jamon queso y tomate en pan frances tostado.
Actualmente es usado por nuestra casta de viajantes de comercio y fabricas , por su accesible precio para alojarnos ( $ 35 con desayuno).
Daniel documento 259
En España se atribuyo durante muchos años el "MIEDO ESCENICO" a Valdano y ultimamente este se lo atribuyo a Garcia Marquez.
Y segun yolo tengo en mi memoria desde hace por lo menos 30 años, esta expresion siempre se relaciono dierectamente con la muerte del dramaturgo Molliere, que fallecio representando una obra, victima de la tension nerviosa que experimentaba en ese momento. Y como ademas estaba vestido de color amarillo, este color arrastro desde ese momento mala fama y hasta el dia de hoy muchos actores se resisten a llevarlo en escena.
Pero no puedo encontrar en ningun sitio esto que estoy refiriendo.
¿Sabe alguien algo acerca del MIEDO ESCENICO, del origen de esta expresion?