La semana pasada hicimos en nuestra versión radial un edito-real que reflexionaba sobre el episodio acontecido en la escuela Islas Malvinas de Carmen de Patagones. Fue la misma tarde del hecho: hablamos y pasamos "Jeremy" de Pearl Jam. Como era de esperarse, nuestros oyentes/lectores se expresaron posteriormente acerca del tema, porque todos quedamos conmocionados y todos queríamos decir lo que sentíamos y pensábamos. Los siguientes son cinco mailes referidos al tema, bien distintos, bien concisos y bien sesudos. Pasen y vean.
"Hapiness it's a warm gun..."JOHN WINSTON LENNON
01) No one is innocent
oyente: Denisse
asunto: Sobre Patagones
Apreciado amigo Barraza:
No voy a explayarme demasiado sobre el tema de la matanza de Carmen de Patagones, que ya demasiado tendremos con las opiniones de:
- los expertos en todo, visitadores de aire de radio y canales de TV,
- los mendicantes de la “mano dura”,
- los impresentables modelos de vestiduras rasgadas,
- los apocalípticos que-ya-sabían-todo-lo-que sucedería-
- y sigue la lista
En fin...
Lo que yo quiero, humildemente, introducir en el debate es la cuestión de la responsabilidad social (y no estoy hablando de la responsabilidad del/los gobierno/s, ni de los gobernantes, ni de la escuela, ni de los medios de comunicación, ni de ninguna superestructura ideológica del estado al decir de Althusser), sino responsabilidad de todos: tuya, mía, de tu mujer y de mi hermano... (retomo) la responsabilidad social acerca del modelo que aplicamos para la resolución de los conflictos en cada uno de los ámbitos de nuestra existencia. Convengamos en que los conflictos pueden ser de distinto tipo, y que su dimensión abarca, muchas veces, aspectos absolutamente subjetivos.
Creo (veo, veo) que hay un importante sector de la sociedad que sostiene, absolutamente convencida, que los conflictos (violentos y no) se resuelven con más violencia... Pero claro, amiguitos, no confundamos la violencia negligente y desastrada de los que asesinan a sus compañeros enfrente del resto o los que se tapan la cara y cortan la ruta; con la violencia delicada y diligente de los que tienen el poder en un par de números de teléfono.
Lo que veo, veo también es mucha, muchísima intolerancia; lo que veo es un extremado fanatismo, lo que veo es un temor imponente a todo lo que es distinto, al que ES distinto, al que piensa distinto, al que habla distinto, al que se viste distinto, al que escucha música distinta...
Quizás llegue un día en que los humanos podamos aceptarnos en nuestra solitaria y única individualidad, sabiendo que esa individualidad es lo que nos convierte en valiosos para enriquecernos en experiencias, proyectos y utopías compartidas.
Quizás ese día se empiecen a disipar los fundamentalismos, quizás ese día se desmoronen los estandartes de los “mejores”, las glosas eternas de los abanderados de todas las respuestas...
Quizás el día ése que nos sintamos... así... únicos... perdamos el miedo a lo diferente y, lentamente, de a poco, comencemos a escucharnos y a intentar entender porqué suceden las cosas.
un beso
Denise
PD: ¿quedó muy hippie?
PD2: aguante Pearl Jam, y también Larralde, ¿porqué no?
02) Si yo fuera...
oyente: Ivana
asunto: No lo soñé
¿Cómo aguantarme las ganas de decirles a todos que lo primero que pensé era que yo habia sido la que empuñó ese revolver?
¿Alguien me hubiera entendido?
¿De mí hubiera hablado Laje, qué hubiera dicho?
Están todos pendientes de que el caso de Patagones se reproduzca. Pero no es preocupación, es miedo. Y lo que me da mas bronca es que cuando ese miedo se disipe, se olvidarán de todo esto, de la violencia de la soledad impuesta, de la violencia cultural de los que quieren que todos seamos un éxito de personas, de la violencia de excluir.
El revolver volverá a la cartuchera del prefecto. Y la televisión volverá a hablar de sandeces que a nadie importan.
Y yo me volveré a acostar con la seguridad de que podría haber sido yo, un hermano, o cualquiera de nosotros. Cualquiera de nosotros podría haber portado ese revolver.
Nos ponen armas en la mano todos los días. Siempre. No solo cuando aparecemos en las noticias.
Ivana
03) Veo
oyente: Marcelo
asunto: Miro a todos
Me imagino a madres. Las veo llorando, stressadas, abatidas.
Imagino padres brindando apoyo a sus esposas, como queriendo cumplir el rol que encomienda la sociedad, ese que dicta que el hombre es bien macho y se bancará el dolor.
Veo hermanos menores confundidos y hermanos mayores sedientos de una venganza imposible.
Veo docentes conmocionados, alelados por el paisaje de violencia desatado.
Veo capellanes en homilías moralizantes, desatando el apocalipsis mental entre sus feligreses.
Veo analistas del sistema explicándolo todo para que el sistema siga funcionando.
Veo derrotas en el lugar en el que todos quieren y exigen. Victorias para justificar a este mundo de exitosos.
Veo también el arma, y al pibe que la empuña. Está solo, siempre lo estuvo.
Solo que nunca miramos hacia allá.
Nunca miramos donde duele. Somos cobardes, pasta de campeones en envases descartables.
Marcelo A. Figueroa
04) Made in Argentina
oyente: Mario
asunto: Una verdad de a todos
Escuché al aire en el programa de hoy de Efecto Tábano que un oyente le decía a Barraza que deje de buscar las culpas en otros países por lo que había pasado aquí en Argentina.
No se si entendí bien, porque justo enganché tarde. En parte tiene razón el oyente y en parte tiene razón Barraza.
Casi siempre pasa esto y no creo que esté descubriendo la pólvora al decir que la única verdad realizable es la que podemos construir entre todos.
El oyente bien señaló que el arma del pibe tenía un sello grabado en la culata, y ese sello era la Escarapela Argentina. Y también destacó que la escuela se llamaba Malvinas Argentinas.
Barraza bien señaló que la violencia y la muerte son los primeros "materiales de intercambio" que propuso la famosa globalización.
Estuvieron bien los dos, ninguno d elos dos discursos se anula el uno al otro.
Pensemos. Todos. Hay que seguir aportando para armar un rompecabezas parecido a la verdad. Y no esta mentira que vemos por tele disfrazada de verdad. Lo que pasó es serio. No jodamos.
Saludos a todos.
Mario
05) ¿Y ahora que pasa, eh?
oyente: David
asunto: Basta de hablar pelotudeces
Ahora todos hablan de las responsabilidades, de "lo que sufrió ese chico" o "lo que sufrieron esos padres".
Bájense de la moto. Tengan piedad de nosotros.
Queremos ser libres para hacer el duelo. Queremos entender bien que pasó. Dejen de bombardearnos con especulaciones para quedarse tranquilos ustedes. El futuro es nuestro, no sean ortibas.
Tengo quince años y escucho tu programa porque lo escuchan siempre mis viejos. Quiero silencio por un tiempo Fernando, por eso pido con todo respeto que hasta los periodistas como vos, que de vez en cuando tiran una copada, hagan el minuto de silencio que este acto se merece.
Abrazos
David
hapiness it's a warm gun THE BEATLES
Tábanos molestando
Anónimo05/10/2004
Taban@s:
Al respecto del tema que tratan estos mailes, les cuento que recibí este texto y me gustaría que lo leyeran. Es un poco largo, pero no se apichonen, porque está muy bueno.
Tomense un ratito y lean
Besos
MariCarmen
Desde el Ojo de la Tormenta (fragmentos)
Latinoamérica es un continente cuya identidad se definió por la violencia. Argentina no es ajena a dicho proceso de formación identitaria, y la Patagonia tampoco. Desde la colonización hasta estos días, estamos rodeados por la violencia en todas sus manifestaciones: verbal, física, simbólica, etc. Cada uno de nosotros vive agobiado por una realidad creada, que intenta ocultar un trasfondo adverso. Esto tiene como consecuencia:
-la naturalización de los hechos violentos
-la exacerbación del individualismo, reconocido por todos en el lamentable slogan: "no te metás", y que llega a nosotros intacto y vigente desde la década del '70, el golpe más trágico que conocimos.
Los medios masivos difunden un modelo a seguir, que culmina con la destrucción del vínculo social inmediato, ocasionando la fragmentación social. Esto ocurre al punto tal que vestirse de negro carga de un significado negativo.
El surgimiento de nuevos actores sociales, que son marginados y discriminados, acarrea como emergente la violencia. En esta sociedad, formada por sujetos que intentan diferenciarse y reconocerse al mismo tiempo, la idea de afirmar la heterogeneidad, recibe como premio el desdén, la censura, etc.
¿Cómo se llega a marcar a un joven que escucha Heavy Metal, usa ropa negra, no se relaciona con el resto, y "es raro"? ¿A partir de qué elemento del conjunto de alternativas, consumos culturales, se adopta una mirada agresiva contra este sujeto? ¿Ser joven, ser pobre, ser diferente, son categorías criminales?
La visión de los medios de comunicación, de nuestro país y del resto del mundo, ha tomado esta tragedia, nuestra tragedia, traduciéndola según los esquemas de otros países, en los que ya se ha establecido que la juventud suele ser peligrosa. Junto a ello, recibimos las posibles soluciones, criminalizando así también a la institución escolar; nos presentan la solución final al problema de la violencia juvenil. Pero esa violencia ¿no es el emergente de un conjunto mayor, que traspasa los límites de una escuela pública, que transcurre en un tiempo superior a las cuatros horas de clases?
Creemos que hay una invasión de la violencia, tanto verbal como física y simbólica; desde nuestra gente, nuestra policía, nuestro Estado. Existe una tradición violenta que nos marca: dictaduras, censura, guerra, desapariciones, atentados, desempleo, hambre, y sobre todo: impunidad. Conocemos de sobra quiénes son los que merecen la categoría de criminales; deambulan por los Ministerios, aparecen en televisión, contestan reportajes desde Chile. Pensar que esta tragedia debe castigarse con todo el rigor de la ley, o sea, modificar una ley (porque, en este caso, el menor no es imputable) es lo mismo que ocultar el sol con un dedo; importar detectores de armas para nuestras escuelas públicas es trazar, o acentuar aún más, la línea que nos divide como sociedad, es verter ese líquido corrosivo que, poco a poco, nos anestesia.
Considerar peligrosa a la juventud, decir que los chicos son propensos a la violencia, es olvidar/ocultar el carácter hereditario de ésta en nuestro país, propagada desde hace algunos años. Porque ¿no nos suena toda esta mirada, la mirada alarmista de los medios de comunicación, como un pedido de mano dura? ¿No se vuelven a los mismos temas hipócritas, como el control de armas, imputación a menores, más cárceles, y sobre todo: seguridad? Palabra que, sin duda, posibilita más de un sentido. No olvidemos que seguridad fue también un fin perseguido por nuestros militares, nuestra policía corrupta, arrasando las villas miserias. Y, justamente hoy, los comentarios de algunos habitantes de esta comarca, sentencias resumibles en "y, sí, de esa escuela era de esperarse"; la cómoda posición de relegar en el otro las carencias generales.
Pensar que las escuelas públicas, en barrios pobres, sólo albergan futuros criminales, es olvidar que nuestros más ilustres asesinos fueron sujetos muy educados, con excelente entrenamiento, alimentación, y oportunidades. Hoy, cuando la escasez de oportunidades es lo que más abunda; los espacios para la expresión y convivencia con los otros son mínimos o nulos.
En una tragedia no hay culpables sino víctimas, responsables. Víctimas los muertos, los vivos, el que disparó el arma; víctimas nosotros/sociedad; responsables, todos.
La criminalización de sólo unos pocos es evadirse, es no aceptar ni hacerse cargo de que nuestra pasividad, nuestra comodidad, nuestro silencio, es también violencia, violencia que sutilmente se instala en nuestra percepción, y nos adormece. Frente a esto, entonces, procuremos el insomnio.
Individualizar culpas y castigos sería una buena manera de tapar las raíces que, en realidad, fueron los detonantes de este suceso en particular. La violencia está presente, explícita o implícitamente en nuestra sociedad, sin distinción de clases, edades, y sexos. Resumir este problema a un determinado sector, no nos asegura que esto no vuelva a pasar.
Como comunidad debemos reflexionar y sentirnos responsables de una situación social que está signada por la violencia. Somos partícipes activos cuando realizamos prácticas culturales que naturalizan hechos violentos. Reproducimos una cultura impregnada de valores destructivos, que nos lleva a descreer de palabras como libertad, solidaridad, igualdad. Esta cultura, mediante sus prácticas, naturaliza el individualismo, el "no te metás", la no garantización de los derechos, que nos lleva a competir para sobrevivir, y no a unirnos para cambiarla.
Reflexionar sobre este hecho nos hace partícipes de un cambio futuro que nos han hecho creer lejano e imposible.
Al parecer, este hecho tiene matices particulares que lo convierten en trascendente, y a simple vista se tiende a pensar que estamos frente a una serie de circunstancias que difieren mucho de los demás hechos violentos que acontecen día tras día. Pero ¿existen efectivamente diferencias entre ambos? No nos resulta un misterio comprender que un adolescente que reacciona de una manera tan violenta contra sus compañeros de escuela, no es un caso cotidiano; pero cuántas personas como él tienen los mismos impulsos de violencia. Nos sorprende que una persona arremeta disparos contra otras dentro de una escuela, pero si esto sucede en otro ámbito nos resulta de la más abrumadora cotidianeidad. Hasta aquí no se hace más que poner en papel algo que resulta obvio, y justamente, por resultar obvio desencadena un proceso de naturalización.
La naturalización de la violencia, además de generar un estado de disgregación social, genera un discurso que se cristaliza en las conciencias individuales y en la conciencia social, que tiende a buscar soluciones nefastas, destinadas a los sectores desplazados.
En este momento, buscar culpables y criminales es reduccionista, y cuando no tendencioso. Que no nos sorprenda que en los próximos días aparezcan en los medios algunos personajes que enarbolen este hecho como bandera propia, buscando avanzar sobre las garantías y los derechos, en pos de una cura definitiva.
Buscar culpables es siempre el camino más fácil en esta sociedad propensa a simplificar las cosas. De seguro, se escucharán hasta el hartazgo discusiones sobre si los culpables son los padres, el joven, la escuela, etc. En realidad, lo que debemos asumir es que ese ejercicio maquiavélico de encasillar e individualizar las culpas, no nos lleva a la raíz del conflicto. Lo ideal sería tomar conciencia de que los responsables de esta situación somos todos. No podemos encerrarnos en el problema de las alteraciones psicológicas del chico, la música que escuchaba, su ropa, su clase social, y otros tan o más descabellados juicios. Es hora de revisar exhaustivamente qué es lo que en definitiva causó este lamentable episodio; comprender qué porción de responsabilidad nos cabe, y llevar adelante una reestructuración de los lazos sociales. Convencernos de que la tolerancia es el único camino, que si no procesamos la otredad, estamos condenados a ejercer y padecer discriminación, exclusión, u otras calamidades sociales y culturales, similares o peores.
El tema requiere un nivel de profundidad que exige nuestro total compromiso. No es fácil replantear una introspección hacia lo más íntimo de nuestro ser. Sin embargo es nuestra obligación determinar qué parte nos toca en esta inmensa empresa, qué es lo que pretendemos cambiar, qué es lo que nos asegurará que esto no sucederá de nuevo.
Epílogo
Fragmentos compartidos tras una jornada de reflexión sobre el terrible hecho ocurrido el día 28 de septiembre del año 2004, en Carmen de Patagones. Sin ánimos de marcar otra efeméride, sino apelar a la memoria, a ese estado activo de nuestra condición humana, que como un músculo debe ejercitarse día tras día. Acompañamos a las familias de todos los implicados, en el dolor indescriptible:
Alumnos de la cátedra de Literatura Argentina, de Universidad Nacional del Comahue,
Alumnos de Educación Media,
Profesores de la Universidad,
Y personas cercanas.
TiN 05/10/2004
yo tambien quiero compartir un texto... aunque tiene y no tiene que ver. Quien tiene la culpa? . Un texto de Santiago Varela, quien fura guionista de Tato Bores.
El texto tiene que ver con la economía, pero bien que se puede leer entre lineas.
La culpa es mía !!!
es mía porque dejo que mis hijos miren television todo el dia; es mia, porque cuando llego del trabajo, voy al baño, me saco los zapatos que dejo en cualquier lado y me tiro en el sillon a ver TV pidiendo que se apuren con la comida y no hagan ruido en el comedor.
La culpa es mía !!!; es mía, porque los fin de semana me organizo algo con los amigos, y el domingo, puede que haga un asado pero levantandome tarde, tomandome todo en el almuerzo y durmiendo una siesta que me deja de muy mal humor.
La culpa es mía !!!; es mía, porque los compañeros de trabajo son mala gente y en venganza trato de jorobarles la vida lo mas que puedo.
La culpa es mía !!!; es mía, porque cuando llevo los chicos a la escuela y algun conductor (colega de rally) me cruza el auto en la calle luego del impropio que le dedico (y a lo cual le digo a los chicos que no repitan) emprendo persecucion para tratar de aleccionarlo en su forma de manejo encerrandolo lenta y sutilmente; es mía, porque dejo a los chicos en la puerta (hasta que verlos entrar no sea cosa que se escapen o alguien se los lleves) y me voy raudamente sin siquiera saludar a la maestra, directora, portero u cuidador de turno.
La culpa es mía !!!, es mía, porque no me quejo, porque solo marcho cuando se comete una injusticia insoportable y no cuando la injusticia no sale en los medios.
La culpa es mía !!!, es mía, porque acepto las reglas de mercado consumista, porque no me quejo en defensoria al consumidor, porque reniego de los precios altos pero los pago, porque no creo en las diferencias pero no me junto con gente pobre, ni descapacitados, ni religiosos, ni ateos, ni vecinos, a menos que me agraden.
La culpa es mía !!!, es mía, porque voto sin responsabilidad, porque no conosco plataformas ni proyectos o creo en proyeto inviables que no me preocupe de conocer como los van a implementar ni si son posibles de implementar; es mía, porque confio en que "el otro" se encarga ra de solucionar los problemas de los demas y yo solo me preocupo de los mios.
La culpa es mía !!!; es mía, porque no me importa, no me toco a mí ...
El unico descargo que puedo hacer ... es que es muy dificil darse cuenta de que soy el principal culpable de todo lo que me pasa, y que es muy dificil llegar a casa a las 20hs despues de haberme ido a las 7:30 y no caer en el sillon a ver pavadas que solo me sacan de la mente los problemas del dia; es muy dificil aceptar que eso no me permite construir una familia con buenos cimientos, con valores morales, con respeto, con tolerancia, con comprension y con amor.
Ojalas, que la energia electrica se interrumpa, que las velas alcancen, y que podamos acceder al pensamiento interno, a la introspeccion que tanto falta nos hace, como humanidad, y no solo como lugareños.
Y ... la verdad, lo importante es el mensaje, no el mensajero, y soy demasiado cobarde para firmar con mi nombre y no tengo imaginacion para usar un buen seudonimo.
Pero la catarecis me vino bien.
anabela07/10/2004
Del mail de arriba solo tengo una cosa para decir: teléfono para todos.
Besos
Anabela
Anónimo16/12/2005
hola Fer, el presente tiene como mero objetivo incharte un poco las pelotas, quizá lo logre, quizá no!
Ayer mientras escuchaba tu programa no pude dejar de prestar atención al reportaje telefónico que le hiciste a Tondatto (se escribe asi?), en el transcurso del mismo sonaron frases tuyas como "...no tenes un poco de cagaso de ir allÍ...", cuando te referías a que su película "Los cumbiancheros del oeste" se proyectaría en su lugar de origen, o "...te ves haciendo un discurso antes o después"... o cuando Tondato dijo que la gente de aquella zona le estaba reclamamndo que proyectara su película allí, en el oeste mismo!! y vos le contestaste ..." y si, un poco de razón tienen"... NOOOO Feeeer!! Tienen toda la Razón del mundo!!! no solo un poco!!!, si la película mostró la cara de la realidad que vive este grupo de personas y es el reflejo vivo de todo el entorno social de estos barrios y por lo tanto es lógico y mas que legítimo su reclamo!!!
Estoy seguro que a vos te salió como te salió y punto; yo simplemente me remito a contarte como sonaron las cosas desde este lado del parlante. Sonaron un poco despitucadas como decis vos, como con un tinte suscintamente prejuicioso, solo espero que haya sido solo a mí que me sonó así ya que sería una lástima que se malentendieran tus dichos.
El titulito de este recuadro decía "molestá con algo"; molesté?
Misión cumplida. Arriverderchi!!!
Miguel. DNI: 18766349
Fernando17/12/2005
Querido Miguel:
Que decirte...
01) que agradezco tener la audiencia más atenta del Valle
02) que sí, que tenés razón: a veces hay cosas que al aire suenan feas.
03) que te quedes tranquilo que fue nada más que un comentario impensado, un pequeño furcio que me vas a tener que disculpar, como decenas de cientos de otros que me escucharás algunas tardes.
04) que las preguntas que le hacía a Tondato con referencia a sus nervios, a su facilidad o no para hablar antes o despues de la proyección y ese tipo de cosas se las hice porque Mario admitió francamente ser un extranjero total en el oeste de nuestra ciudad.
05) La palabra es una amiga... rebelde.
06) Espero haber satisfecho tu curiosidad tabanera
Abrazos
Fernando
Manuel Vera19/06/2010
El pibe avanza hacia los BORA en formación de “testudo”, igual a aquella de la estampita del capitulo de los romanos en el Ibáñez de primer año. Con unos huevos que no salen ni de la ideología ni de la conciencia, sino de la desesperación y la bronca, se acerca hasta las fauces bien protegidas de uno de ellos.
Gorra de esquí de lana y pañuelo palestino lo escudan precariamente en el anonimato. Ahora lo señala o lo apunta. Le dice algo, o le dispara, con balas del alma, de franca y estéril imputación.
No se sabe quién está detrás de la máscara, ni nunca se sabrá. Pero pudiera ser su tío o su primo. O hasta su hermano. Ni su piel ni su destino son más blancos que los de él. Lo apostaron ahí nomás, con un traje de tortuga ninja y un buen sueldo. Y un pedazo de poder alquilado por otros y del que alardea golpeando su bastón y lustrando sus botas…
Y uno piensa, claro, esa guita del Ministerio de Familia que nunca llega a los barrios altos de la ciudad (ironía de la geografía económica que los barrios altos de Bariloche sean los pobres y marginados) vuelve al fin y al cabo de la mano, de los palos y de las balas de los BORA. Esas balas de goma que la nuca de los pibes morochos transforma mágicamente en plomo…y que nuevamente se vuelven de goma en los expedientes, por la alquimia del periodismo y la Justicia.
Sale bastante más caro entrenar y mantener a estas fuerzas de choque dotadas de habilidades tan especiales. Pero ese es el privilegio que dan cuarenta años ganados limpiamente en las urnas rionegrinas.
Volvemos al chabón. Se acerca entonces a decirle algo a uno de ellos en su mismo hocico. No se sabe ni nunca se va a saber lo que le dice. Pero podría ser por ejemplo: marica concha de tu madre…Hijo de puta, te estoy verdugueando y no tenés los huevos para salirte de la formación y cagarme a palos porque sos muy obediente. Un cagón obediente del poder. Hasta que no te den la orden no me podes hacer mierda como tenés ganas, cagón!
Te doy permiso yo, si tenés los huevos la reputa que te parió! Para que me pegues, para que me mates a golpes o a tiros… Así me convertís en héroe, pelotudo! Ese es el más digno destino que me cabe. Matarme, de alguna manera vos o tus patrones lo van a hacer, tarde o temprano. Así no tengo la muerte oscura o silenciosa que me espera después de esta ráfaga de bola que me están dando ahora…
Se aleja un poco. Bueno, al fin se va antes de que lo hagan mierda, piensan todos… Pero no. Se para a un metro del milico, se baja la bragueta, se agarra el pito y empieza a mearlo, al BORA! Un largo meo que parece un meo de 40 años. Es un meo pausado y placentero como pocos. Y con él muchos están meando apenas una muestra gratis de lo que la ciudad se caga en ellos. Apenas un símbolo de la descomunal diferencia de fuerzas y de oportunidades. Devuelve apenas un poco de desecho humano arrojado contra otros desechos pertrechados con que el gobierno provincial atina a solucionar su propio descalabro.
La orina espumosa y humeante delata tiempo helado y cerveza. Corre extrañamente graciosa e inocente por entre los cascotes y otros proyectiles con que la barriada ha homenajeado a la brigada punitiva. No importa ya a donde pueda llegar el fino y dorado hilo ni hasta donde llegará la increpación y el desafío.
La historia continuará probablemente sin muchos cambios. Esperando el día en que se vuelvan a cruzar y se cumpla irremediablemente el destino autopresagiado del pibe de los barrios. Probablemente se dé en otras circunstancias de las que en abundancia promueve la profunda inequidad de la Ciudad Feliz del Chocolate y los Estudiantes. Ya lejos y fuera del batifondo mediático de estos días de furia. Escándalo que no suscita tanto la muerte adolescente (después de todo tan común y remanida) sino el escarnio de pitucas vidrieras rotas y fogones piqueteros en el mismo y fotogénico Centro Cívico.
Tábanos molestando
Taban@s:
Al respecto del tema que tratan estos mailes, les cuento que recibí este texto y me gustaría que lo leyeran. Es un poco largo, pero no se apichonen, porque está muy bueno.
Tomense un ratito y lean
Besos
MariCarmen
Desde el Ojo de la Tormenta (fragmentos)
Latinoamérica es un continente cuya identidad se definió por la violencia. Argentina no es ajena a dicho proceso de formación identitaria, y la Patagonia tampoco. Desde la colonización hasta estos días, estamos rodeados por la violencia en todas sus manifestaciones: verbal, física, simbólica, etc. Cada uno de nosotros vive agobiado por una realidad creada, que intenta ocultar un trasfondo adverso. Esto tiene como consecuencia:
-la naturalización de los hechos violentos
-la exacerbación del individualismo, reconocido por todos en el lamentable slogan: "no te metás", y que llega a nosotros intacto y vigente desde la década del '70, el golpe más trágico que conocimos.
Los medios masivos difunden un modelo a seguir, que culmina con la destrucción del vínculo social inmediato, ocasionando la fragmentación social. Esto ocurre al punto tal que vestirse de negro carga de un significado negativo.
El surgimiento de nuevos actores sociales, que son marginados y discriminados, acarrea como emergente la violencia. En esta sociedad, formada por sujetos que intentan diferenciarse y reconocerse al mismo tiempo, la idea de afirmar la heterogeneidad, recibe como premio el desdén, la censura, etc.
¿Cómo se llega a marcar a un joven que escucha Heavy Metal, usa ropa negra, no se relaciona con el resto, y "es raro"? ¿A partir de qué elemento del conjunto de alternativas, consumos culturales, se adopta una mirada agresiva contra este sujeto? ¿Ser joven, ser pobre, ser diferente, son categorías criminales?
La visión de los medios de comunicación, de nuestro país y del resto del mundo, ha tomado esta tragedia, nuestra tragedia, traduciéndola según los esquemas de otros países, en los que ya se ha establecido que la juventud suele ser peligrosa. Junto a ello, recibimos las posibles soluciones, criminalizando así también a la institución escolar; nos presentan la solución final al problema de la violencia juvenil. Pero esa violencia ¿no es el emergente de un conjunto mayor, que traspasa los límites de una escuela pública, que transcurre en un tiempo superior a las cuatros horas de clases?
Creemos que hay una invasión de la violencia, tanto verbal como física y simbólica; desde nuestra gente, nuestra policía, nuestro Estado. Existe una tradición violenta que nos marca: dictaduras, censura, guerra, desapariciones, atentados, desempleo, hambre, y sobre todo: impunidad. Conocemos de sobra quiénes son los que merecen la categoría de criminales; deambulan por los Ministerios, aparecen en televisión, contestan reportajes desde Chile. Pensar que esta tragedia debe castigarse con todo el rigor de la ley, o sea, modificar una ley (porque, en este caso, el menor no es imputable) es lo mismo que ocultar el sol con un dedo; importar detectores de armas para nuestras escuelas públicas es trazar, o acentuar aún más, la línea que nos divide como sociedad, es verter ese líquido corrosivo que, poco a poco, nos anestesia.
Considerar peligrosa a la juventud, decir que los chicos son propensos a la violencia, es olvidar/ocultar el carácter hereditario de ésta en nuestro país, propagada desde hace algunos años. Porque ¿no nos suena toda esta mirada, la mirada alarmista de los medios de comunicación, como un pedido de mano dura? ¿No se vuelven a los mismos temas hipócritas, como el control de armas, imputación a menores, más cárceles, y sobre todo: seguridad? Palabra que, sin duda, posibilita más de un sentido. No olvidemos que seguridad fue también un fin perseguido por nuestros militares, nuestra policía corrupta, arrasando las villas miserias. Y, justamente hoy, los comentarios de algunos habitantes de esta comarca, sentencias resumibles en "y, sí, de esa escuela era de esperarse"; la cómoda posición de relegar en el otro las carencias generales.
Pensar que las escuelas públicas, en barrios pobres, sólo albergan futuros criminales, es olvidar que nuestros más ilustres asesinos fueron sujetos muy educados, con excelente entrenamiento, alimentación, y oportunidades. Hoy, cuando la escasez de oportunidades es lo que más abunda; los espacios para la expresión y convivencia con los otros son mínimos o nulos.
En una tragedia no hay culpables sino víctimas, responsables. Víctimas los muertos, los vivos, el que disparó el arma; víctimas nosotros/sociedad; responsables, todos.
La criminalización de sólo unos pocos es evadirse, es no aceptar ni hacerse cargo de que nuestra pasividad, nuestra comodidad, nuestro silencio, es también violencia, violencia que sutilmente se instala en nuestra percepción, y nos adormece. Frente a esto, entonces, procuremos el insomnio.
Individualizar culpas y castigos sería una buena manera de tapar las raíces que, en realidad, fueron los detonantes de este suceso en particular. La violencia está presente, explícita o implícitamente en nuestra sociedad, sin distinción de clases, edades, y sexos. Resumir este problema a un determinado sector, no nos asegura que esto no vuelva a pasar.
Como comunidad debemos reflexionar y sentirnos responsables de una situación social que está signada por la violencia. Somos partícipes activos cuando realizamos prácticas culturales que naturalizan hechos violentos. Reproducimos una cultura impregnada de valores destructivos, que nos lleva a descreer de palabras como libertad, solidaridad, igualdad. Esta cultura, mediante sus prácticas, naturaliza el individualismo, el "no te metás", la no garantización de los derechos, que nos lleva a competir para sobrevivir, y no a unirnos para cambiarla.
Reflexionar sobre este hecho nos hace partícipes de un cambio futuro que nos han hecho creer lejano e imposible.
Al parecer, este hecho tiene matices particulares que lo convierten en trascendente, y a simple vista se tiende a pensar que estamos frente a una serie de circunstancias que difieren mucho de los demás hechos violentos que acontecen día tras día. Pero ¿existen efectivamente diferencias entre ambos? No nos resulta un misterio comprender que un adolescente que reacciona de una manera tan violenta contra sus compañeros de escuela, no es un caso cotidiano; pero cuántas personas como él tienen los mismos impulsos de violencia. Nos sorprende que una persona arremeta disparos contra otras dentro de una escuela, pero si esto sucede en otro ámbito nos resulta de la más abrumadora cotidianeidad. Hasta aquí no se hace más que poner en papel algo que resulta obvio, y justamente, por resultar obvio desencadena un proceso de naturalización.
La naturalización de la violencia, además de generar un estado de disgregación social, genera un discurso que se cristaliza en las conciencias individuales y en la conciencia social, que tiende a buscar soluciones nefastas, destinadas a los sectores desplazados.
En este momento, buscar culpables y criminales es reduccionista, y cuando no tendencioso. Que no nos sorprenda que en los próximos días aparezcan en los medios algunos personajes que enarbolen este hecho como bandera propia, buscando avanzar sobre las garantías y los derechos, en pos de una cura definitiva.
Buscar culpables es siempre el camino más fácil en esta sociedad propensa a simplificar las cosas. De seguro, se escucharán hasta el hartazgo discusiones sobre si los culpables son los padres, el joven, la escuela, etc. En realidad, lo que debemos asumir es que ese ejercicio maquiavélico de encasillar e individualizar las culpas, no nos lleva a la raíz del conflicto. Lo ideal sería tomar conciencia de que los responsables de esta situación somos todos. No podemos encerrarnos en el problema de las alteraciones psicológicas del chico, la música que escuchaba, su ropa, su clase social, y otros tan o más descabellados juicios. Es hora de revisar exhaustivamente qué es lo que en definitiva causó este lamentable episodio; comprender qué porción de responsabilidad nos cabe, y llevar adelante una reestructuración de los lazos sociales. Convencernos de que la tolerancia es el único camino, que si no procesamos la otredad, estamos condenados a ejercer y padecer discriminación, exclusión, u otras calamidades sociales y culturales, similares o peores.
El tema requiere un nivel de profundidad que exige nuestro total compromiso. No es fácil replantear una introspección hacia lo más íntimo de nuestro ser. Sin embargo es nuestra obligación determinar qué parte nos toca en esta inmensa empresa, qué es lo que pretendemos cambiar, qué es lo que nos asegurará que esto no sucederá de nuevo.
Epílogo
Fragmentos compartidos tras una jornada de reflexión sobre el terrible hecho ocurrido el día 28 de septiembre del año 2004, en Carmen de Patagones. Sin ánimos de marcar otra efeméride, sino apelar a la memoria, a ese estado activo de nuestra condición humana, que como un músculo debe ejercitarse día tras día. Acompañamos a las familias de todos los implicados, en el dolor indescriptible:
Alumnos de la cátedra de Literatura Argentina, de Universidad Nacional del Comahue,
Alumnos de Educación Media,
Profesores de la Universidad,
Y personas cercanas.
yo tambien quiero compartir un texto... aunque tiene y no tiene que ver. Quien tiene la culpa? . Un texto de Santiago Varela, quien fura guionista de Tato Bores.
El texto tiene que ver con la economía, pero bien que se puede leer entre lineas.
leanlo acá
La culpa es mía !!!
es mía porque dejo que mis hijos miren television todo el dia; es mia, porque cuando llego del trabajo, voy al baño, me saco los zapatos que dejo en cualquier lado y me tiro en el sillon a ver TV pidiendo que se apuren con la comida y no hagan ruido en el comedor.
La culpa es mía !!!; es mía, porque los fin de semana me organizo algo con los amigos, y el domingo, puede que haga un asado pero levantandome tarde, tomandome todo en el almuerzo y durmiendo una siesta que me deja de muy mal humor.
La culpa es mía !!!; es mía, porque los compañeros de trabajo son mala gente y en venganza trato de jorobarles la vida lo mas que puedo.
La culpa es mía !!!; es mía, porque cuando llevo los chicos a la escuela y algun conductor (colega de rally) me cruza el auto en la calle luego del impropio que le dedico (y a lo cual le digo a los chicos que no repitan) emprendo persecucion para tratar de aleccionarlo en su forma de manejo encerrandolo lenta y sutilmente; es mía, porque dejo a los chicos en la puerta (hasta que verlos entrar no sea cosa que se escapen o alguien se los lleves) y me voy raudamente sin siquiera saludar a la maestra, directora, portero u cuidador de turno.
La culpa es mía !!!, es mía, porque no me quejo, porque solo marcho cuando se comete una injusticia insoportable y no cuando la injusticia no sale en los medios.
La culpa es mía !!!, es mía, porque acepto las reglas de mercado consumista, porque no me quejo en defensoria al consumidor, porque reniego de los precios altos pero los pago, porque no creo en las diferencias pero no me junto con gente pobre, ni descapacitados, ni religiosos, ni ateos, ni vecinos, a menos que me agraden.
La culpa es mía !!!, es mía, porque voto sin responsabilidad, porque no conosco plataformas ni proyectos o creo en proyeto inviables que no me preocupe de conocer como los van a implementar ni si son posibles de implementar; es mía, porque confio en que "el otro" se encarga ra de solucionar los problemas de los demas y yo solo me preocupo de los mios.
La culpa es mía !!!; es mía, porque no me importa, no me toco a mí ...
El unico descargo que puedo hacer ... es que es muy dificil darse cuenta de que soy el principal culpable de todo lo que me pasa, y que es muy dificil llegar a casa a las 20hs despues de haberme ido a las 7:30 y no caer en el sillon a ver pavadas que solo me sacan de la mente los problemas del dia; es muy dificil aceptar que eso no me permite construir una familia con buenos cimientos, con valores morales, con respeto, con tolerancia, con comprension y con amor.
Ojalas, que la energia electrica se interrumpa, que las velas alcancen, y que podamos acceder al pensamiento interno, a la introspeccion que tanto falta nos hace, como humanidad, y no solo como lugareños.
Y ... la verdad, lo importante es el mensaje, no el mensajero, y soy demasiado cobarde para firmar con mi nombre y no tengo imaginacion para usar un buen seudonimo.
Pero la catarecis me vino bien.
Del mail de arriba solo tengo una cosa para decir: teléfono para todos.
Besos
Anabela
hola Fer, el presente tiene como mero objetivo incharte un poco las pelotas, quizá lo logre, quizá no!
Ayer mientras escuchaba tu programa no pude dejar de prestar atención al reportaje telefónico que le hiciste a Tondatto (se escribe asi?), en el transcurso del mismo sonaron frases tuyas como "...no tenes un poco de cagaso de ir allÍ...", cuando te referías a que su película "Los cumbiancheros del oeste" se proyectaría en su lugar de origen, o "...te ves haciendo un discurso antes o después"... o cuando Tondato dijo que la gente de aquella zona le estaba reclamamndo que proyectara su película allí, en el oeste mismo!! y vos le contestaste ..." y si, un poco de razón tienen"... NOOOO Feeeer!! Tienen toda la Razón del mundo!!! no solo un poco!!!, si la película mostró la cara de la realidad que vive este grupo de personas y es el reflejo vivo de todo el entorno social de estos barrios y por lo tanto es lógico y mas que legítimo su reclamo!!!
Estoy seguro que a vos te salió como te salió y punto; yo simplemente me remito a contarte como sonaron las cosas desde este lado del parlante. Sonaron un poco despitucadas como decis vos, como con un tinte suscintamente prejuicioso, solo espero que haya sido solo a mí que me sonó así ya que sería una lástima que se malentendieran tus dichos.
El titulito de este recuadro decía "molestá con algo"; molesté?
Misión cumplida. Arriverderchi!!!
Miguel. DNI: 18766349
Querido Miguel:
Que decirte...
01) que agradezco tener la audiencia más atenta del Valle
02) que sí, que tenés razón: a veces hay cosas que al aire suenan feas.
03) que te quedes tranquilo que fue nada más que un comentario impensado, un pequeño furcio que me vas a tener que disculpar, como decenas de cientos de otros que me escucharás algunas tardes.
04) que las preguntas que le hacía a Tondato con referencia a sus nervios, a su facilidad o no para hablar antes o despues de la proyección y ese tipo de cosas se las hice porque Mario admitió francamente ser un extranjero total en el oeste de nuestra ciudad.
05) La palabra es una amiga... rebelde.
06) Espero haber satisfecho tu curiosidad tabanera
Abrazos
Fernando
El pibe avanza hacia los BORA en formación de “testudo”, igual a aquella de la estampita del capitulo de los romanos en el Ibáñez de primer año. Con unos huevos que no salen ni de la ideología ni de la conciencia, sino de la desesperación y la bronca, se acerca hasta las fauces bien protegidas de uno de ellos.
Gorra de esquí de lana y pañuelo palestino lo escudan precariamente en el anonimato. Ahora lo señala o lo apunta. Le dice algo, o le dispara, con balas del alma, de franca y estéril imputación.
No se sabe quién está detrás de la máscara, ni nunca se sabrá. Pero pudiera ser su tío o su primo. O hasta su hermano. Ni su piel ni su destino son más blancos que los de él. Lo apostaron ahí nomás, con un traje de tortuga ninja y un buen sueldo. Y un pedazo de poder alquilado por otros y del que alardea golpeando su bastón y lustrando sus botas…
Y uno piensa, claro, esa guita del Ministerio de Familia que nunca llega a los barrios altos de la ciudad (ironía de la geografía económica que los barrios altos de Bariloche sean los pobres y marginados) vuelve al fin y al cabo de la mano, de los palos y de las balas de los BORA. Esas balas de goma que la nuca de los pibes morochos transforma mágicamente en plomo…y que nuevamente se vuelven de goma en los expedientes, por la alquimia del periodismo y la Justicia.
Sale bastante más caro entrenar y mantener a estas fuerzas de choque dotadas de habilidades tan especiales. Pero ese es el privilegio que dan cuarenta años ganados limpiamente en las urnas rionegrinas.
Volvemos al chabón. Se acerca entonces a decirle algo a uno de ellos en su mismo hocico. No se sabe ni nunca se va a saber lo que le dice. Pero podría ser por ejemplo: marica concha de tu madre…Hijo de puta, te estoy verdugueando y no tenés los huevos para salirte de la formación y cagarme a palos porque sos muy obediente. Un cagón obediente del poder. Hasta que no te den la orden no me podes hacer mierda como tenés ganas, cagón!
Te doy permiso yo, si tenés los huevos la reputa que te parió! Para que me pegues, para que me mates a golpes o a tiros… Así me convertís en héroe, pelotudo! Ese es el más digno destino que me cabe. Matarme, de alguna manera vos o tus patrones lo van a hacer, tarde o temprano. Así no tengo la muerte oscura o silenciosa que me espera después de esta ráfaga de bola que me están dando ahora…
Se aleja un poco. Bueno, al fin se va antes de que lo hagan mierda, piensan todos… Pero no. Se para a un metro del milico, se baja la bragueta, se agarra el pito y empieza a mearlo, al BORA! Un largo meo que parece un meo de 40 años. Es un meo pausado y placentero como pocos. Y con él muchos están meando apenas una muestra gratis de lo que la ciudad se caga en ellos. Apenas un símbolo de la descomunal diferencia de fuerzas y de oportunidades. Devuelve apenas un poco de desecho humano arrojado contra otros desechos pertrechados con que el gobierno provincial atina a solucionar su propio descalabro.
La orina espumosa y humeante delata tiempo helado y cerveza. Corre extrañamente graciosa e inocente por entre los cascotes y otros proyectiles con que la barriada ha homenajeado a la brigada punitiva. No importa ya a donde pueda llegar el fino y dorado hilo ni hasta donde llegará la increpación y el desafío.
La historia continuará probablemente sin muchos cambios. Esperando el día en que se vuelvan a cruzar y se cumpla irremediablemente el destino autopresagiado del pibe de los barrios. Probablemente se dé en otras circunstancias de las que en abundancia promueve la profunda inequidad de la Ciudad Feliz del Chocolate y los Estudiantes. Ya lejos y fuera del batifondo mediático de estos días de furia. Escándalo que no suscita tanto la muerte adolescente (después de todo tan común y remanida) sino el escarnio de pitucas vidrieras rotas y fogones piqueteros en el mismo y fotogénico Centro Cívico.